¿CUANTO SABEMOS DE EL MANTE….?
Por: JESUS AVILA MURILLO/Director de X-ESO.
Poco, muy poco es lo que se conoce de la verdadera historia de El Mante, incluyendo el origen y significado de su nombre actual.
Historiadores y cronistas han centrado su atención en antiguos documentos donde se citan textos oficiales, que acreditan distintas jurisdicciones por las que cruzaron los linderos territoriales de lo que ahora es este municipio, uno de los seis más importantes del pujante Tamaulipas del siglo XXI.
En esos trabajos colectores de datos históricos de El Mante, existen opiniones diversas, cada cual, historiador o cronista considera ser el más acertado en sus interpretaciones de la historia, de tal manera que los mantenses contemporáneos carecemos de un símbolo natural que nos represente.
Esa ausencia o desconocimiento de origen, ha dado pauta a tomar la gruta de donde brotan las aguas del Río Mante, paraje natural conocido como “El Nacimiento”, para ofrecer a la vista de propios y extraños un emblema de identidad. - En otros casos se exhibe de manera parcial las instalaciones del Ingenio Mante, llevando como referencia principal su descomunal chimenea, también se ha recurrido a mostrar, plantas de la caña de azúcar con espiga, ya en obras pictóricas, dibujos simples o fotografías.
Es probable que las palabras expresadas en una de las muchas visitas que hiciera a esta población, Manuel Cavazos Lerma en sus tiempos de gobernador de Tamaulipas que dijo; “los mantenses son gente de trabajo, emprendedores, soñadores, pero carecen de identidad y cultura”, quizá estas palabras hayan estimulado la imaginación del ex alcalde Javier Villarreal Terán, que en su afán por demostrar que sí tenemos identidad, ordenó la construcción en la plaza principal “Plutarco Elías Calles”, ese monumento indefinido que pomposamente denominó “La Llama de la Unidad”.
Con errores y aciertos los historiadores y cronistas han llevado a cabo su trabajo, desafortunadamente su pasión se aferra a probar quienes fueron los colonizadores de El Mante antiguo, pasando por alto la búsqueda de “eso” que nos falta para identificarnos como municipio de manera natural, aunque hay que mencionar que ya existe un escudo de armas que es de uso oficial.
En esos documentos antiguos analizados profundamente por historiadores y cronistas, los datos recabados se concretan a aludir lo que ya dijimos antes, posición geográfica, jurisdicción territorial y colonizadores, de manera que mantenses pertenecientes a generaciones pasadas y del presente tienen conocimiento de su desarrollo como entidad municipal, lo que nos ubica como una ciudad joven.
Una vez que se definió el territorio jurisdiccional municipal de El Mante, tenemos que a poco más de 70 kilómetros de la cabecera municipal, hay vestigios históricos que datan del siglo XVII (un poco antes o un poco después), y estas huellas del pasado simplemente han sido relegadas a segundos términos, su importancia ha sido minimizada, cuando bien de allí pudiera surgir el necesario emblema de identidad que tanto necesitamos los mantenses.
Ese apartado sitio mantense se conoce bajo el nombre de ejido “Tantoyuquita”, en este lugar se localiza un antiquísimo edificio de piedra que se niega a desaparecer, ha soportado todos los embates climatológicos y el abandono durante más de dos siglos, se trata de lo que antes fue la aduana marítima.
Desafiantes se yerguen sus altas paredes de piedra unidas con cal y canto, han desaparecido sus puertas y ventanas, así como gran parte de su estructura, no obstante, lo que aun está de pie es suficiente como para dedicarle la atención que merece, tal vez una restauración y la difusión a las nuevas generaciones de mantenses, de su gran significado en la historia de este municipio.
Sí la historia de México ha sido escrita con lágrimas, dolor y sangre, bueno pues, en “Tantoyuquita” la historia está presente y pertenece al municipio de El Mante.
Esas pétreas paredes son mudos testigos de grandes acontecimientos históricos, llegaron antes que cualquier colonizador y hoy permanecen en el olvido.
Nuestros BOMBEROS; presentes
en la historia de El Mante
Por: JESUS AVILA MURILLO/Director de X-ESO.
Definición de la palabra BOMBERO, según el Diccionario General de la Lengua Española de la Enciclopedia Microsoft Encarta:
BOMBERO: 1.- m. El que tiene por oficio trabajar con la bomba hidráulica. 2.- Individuo del cuerpo destinado a extinguir los incendios. 3.- Cañón que sirve para disparar las bombas. 4.-En un buque tanque, el que tiene a su cargo tuberías, bombas y faenas de carga, descarga y conservación de ellas. 5.- Argentina: Explorador, espía, vigía de las Pampas. 6.- Adjetivo Cubano: Tonto, pazguato. 7.- Sinónimo: Matafuego.
En México, Tamaulipas y El Mante; BOMBERO significa; “Mil Usos”; equivalente a mensajero, conserje, destapa caños, instalador de mantas y de publicidad, abastecedor de agua para albercas privadas, encargado de levantar animales muertos en la vía pública, responsable de la captura de reptiles (víboras, culebras, etcétera), pintor de “brocha gorda”, ejecutor de tareas de “chapoleo” de solares privados y áreas públicas, vendedor de boletos para rifas, apaga fuegos, exterminador de enjambres de abejas africanas, traga humo y demás faenas absurdas.
Ha sido preciso recurrir a la confrontación anterior, para poder ilustrar la enorme diferencia que existe entre un BOMBERO de verdad, responsable de brindar auxilio a la comunidad en casos de desastre, con el trato indigno que desde siempre han recibido esos hombres valerosos, cuya innata vocación es la de servir a sus semejantes aun a costa de poner en riesgo su propia vida.
Desde su modesta posición de BOMBERO (huésped voluntario o empleado oficial en la estación), el BOMBERO espontáneamente se ha despojado de sus personales intereses, adquiriendo el compromiso de servir a la sociedad por encima de todas las cosas. - En todo momento dispuesto, el BOMBERO aleja temores de su mente; jamás tiene sueño; nunca está agotado; no siente hambre; no se arredra ante las inclemencias climatológicas; lo primero es salvar vidas y patrimonio de sus conciudadanos en desgracia; cualquier día de la semana; a cualquier hora; bajo cualquier condición así piensa y actúa el genuino BOMBERO.
Sin embargo, gran parte de la sociedad tiene del BOMBERO un concepto equivocado; esa sociedad a la que el BOMBERO siempre está dispuesto a servir, lo ubica e identifica como un ser inferior, sin categoría, sin dignidad humana, de ahí que lo fuercen a desempeñar trabajos deshonrosos. - Por la mente de esa sociedad lo primero que pasa, es que el BOMBERO tiene la obligación de estar siempre atento a su mandato, como si se tratara de un esclavo y no de alguien que puede ofrendar hasta su vida por cumplir con el deber sagrado de protegerla.
El pasado día 22 de agosto del presente año, fue una fecha memorable dedicada a celebrar “El Día del Bombero”, desde hace muchos años, aquí en El Mante, festejar a los elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos es responsabilidad absoluta de las autoridades municipales, la sociedad civil a pesar de estar enterada de este festejo, no oye, no ve, no siente, no se acuerda de los BOMBEROS, salvo en caso de un desastre, a eso podemos llamarle ingratitud.
La triste realidad sobre el trato irreverente que han soportado los BOMBEROS mantenses, nos obliga a dar una ojeada a las gastadas páginas de la historia de El Mante, en ese repaso a los viejos recuerdos encontramos aquel año fatídico de 1944, cuando a escasos 7 años de alcanzar la nominación de Ciudad Mante, sus habitantes se estremecieron con el registro; “Del Gran Incendio”.
La tragedia de un descomunal y devastador incendio que arrasó con decenas de modestas viviendas de familias mantenses se vivió en 1944: El ígneo elemento surgió de pronto en algún punto de la calle “Pedro José Méndez” en su acera Norte, en el traspatio de una propiedad de la familia Curiel, cuyo acceso se tenía por la calle “Hidalgo”. - Las voraces llamas hicieron fácil presa los techumbres pajizos de la mayoría de las casas, incluyendo la antigua iglesia, hecho que produjo que el fuego se desplazara rápido e incontrolable hacia la acera Sur de la calle “Pedro José Méndez”, y de Oriente y Poniente por esa misma calle, para después proseguir su destructor paso por las casas habitación de enjarre y paja por las calles “Morelos” e “Hidalgo”, prolongándose hacia el Sur por ambas rúas hasta la calle “Altamira”.
Decenas de familias mantenses de aquel entonces quedaron en la miseria al perder la totalidad de sus pertenencias. - Se dice que los BOMBEROS mantenses de aquellos tiempos contaban tan solo con un camión de “volteo” propiedad del municipio, el cual mantenían cargado de arena para enfrentar cualquier conflagración, excepto una de la dimensión de la que estamos narrando, que superó con mucho los recursos materiales y humanos de los BOMBEROS locales. - En ese párrafo de la historia local se comenta que vinieron BOMBEROS de Tampico y Ciudad Victoria, para prestar ayuda a sus homólogos de El Mante, formaron un frente común de contra incendio que les llevó grandes jornadas de trabajo con aislados hechos heroicos. - Dado a la época, se decía que por ser castigo de Dios el descomunal incendio acabaría con El Mante y su gente convirtiendo esta ciudad en antesala del infierno, nada de eso ocurrió, muchos mantenses quedaron sin hogar, pero vivos y salvos, lo material se recuperó al paso de los años, la reciedumbre de carácter de esos viejos mantenses fue puesta a prueba y la superaron, el ejemplo está a la vista de todos hoy en día.
Al escudriñar en las memorias de El Mante, sobre todo en ese espacio dedicado a ubicar con puntualidad la presencia de los BOMBEROS en esta población, nos topamos con un pequeño y oscuro orificio por el que escapan datos fidedignos sobre el particular; es probable que la disparidad de opinión sea la que provoque este pérdida de informes exactos:
A decir del propio Agustín Ollervides Rodríguez, actual comandante del Heroico Cuerpo de Bomberos de El Mante, correspondió al señor Leonardo López, BOMBERO del puerto de Tampico, ser el fundador del Cuerpo de Bomberos en esta ciudad, y por ende figurar como el primer comandante, sucediendo esto, después de su participación en “El Gran Incendio de 1944". - Contradictoria e inexplicablemente, en la estación central del H. Cuerpo de Bomberos local, en la parte frontal de la segunda planta de su edificio actual por la calle “Mainero”, permanece una leyenda que dice: “H. Cuerpo de Bomberos 1940-1970", por lo que se supone que los BOMBEROS locales existen desde 1940 y que no surgieron después del “Gran Incendio de 1944".
En la aportación de informes que hace Agustín Ollervides Rodríguez menciona que; la primer estación de BOMBEROS se ubicó por la calle “Ocampo” entre “Canales” y “Juárez”, en un terreno baldío propiedad de la familia Pineda, donde hoy existe una negociación dedicada a la venta de “parabrisas” para vehículos automotores. - Los BOMBEROS, dice, tenían un solo camión de “volteo”, varios extintores que cargaban con carbonato, agua y acido muriático y contaban con 40 voluntarios; esto como resultado de la experiencia vivida en los sucesos de 1944, dicho personal y “equipo” se mantenía con el producto económico que provenía de la colecta pública.
Años más tarde le corresponde a José de la Cruz Provincia, recibir el nombramiento de comandante del H. Cuerpo de Bomberos (fue el segundo comandante), para entonces la estación se reubicó a lado Norte del Palacio Municipal por la calle “Hidalgo”, precisamente donde hoy se localiza la galería de arte “Ramón Cano Manilla”.
Tiempo después asume el cargo de comandante de BOMBEROS, el señor Manuel Hernández Franco (el tercero), nuevamente se reubica la estación por la calle “Hidalgo” al Norte, en donde hoy funciona la Dirección de Seguridad Pública y Vialidad; a este nuevo comandante le toca en suerte contar en la institución con 6 elementos de base que paga el municipio; 40 voluntarios y un carro de “contra incendio” modelo 1949 . - De Manuel Hernández Franco se dice que antes fue taxista en esta población, lo que le permitía conocer perfectamente la ciudad, llegó primero como chofer de la unidad de “contra incendio” para luego ascender a comandante.
Los días, meses y años pasan y en el H. Cuerpo de Bomberos se registran nuevos cambios; el señor Santos Montes, de ser voluntario alcanzó el puesto de comandante (el cuarto), y le corresponde estrenar el nuevo edificio en 1968, el que se ubica por la calle “Mainero” y donde todavía hoy funciona esta noble y heroica institución. - Para estas fechas los BOMBEROS mantenses continúan viviendo de la caridad pública (excepto aquellos 6 elementos de base que eran pagados por el municipio).
Meses más adelante, con la llegada del señor Almanzor de la Garza como comandante del H. Cuerpo de Bomberos ( el quinto), se han hecho patentes algunas mejoras en esta institución al contar con 3 unidades de “contra incendio” y 8 elementos de base que paga el erario municipal, en esta etapa de evolución, por órdenes del alcalde Abelardo Osuna Cobos se erradican los voluntarios y se incrementa el personal hasta 12 elementos asalariados, se puso punto final a las colectas públicas que tantos años sostuvieron a los BOMBEROS locales.
Al señor Pedro Ramírez Garza le tocó ser el sexto comandante del H. Cuerpo de Bomberos durante el trienio 1972-1974 que presidió Onésimo García Osorio. - Ya en 1975, siendo presidente municipal el licenciado Ramiro Caballero Caballero, se le otorga el nombramiento de comandante a Agustín Ollervides Rodríguez, antiguo BOMBERO que había ingresado a la estación como voluntario en 1965. - La experiencia adquirida por Agustín Ollervides Rodríguez durante los 10 años anteriores, se ve fortalecida con la asistencia a infinidad de cursos de capacitación a diferentes partes de la república y ciudades del vecino país del norte.
Esa capacidad, ese sentido de responsabilidad y alto espíritu de servicio con que cuenta Agustín Ollervides Rodríguez, fue puesta a prueba en 1976, cuando habitantes de El Mante y municipios vecinos se convierten en víctimas de fatal desastre natural, al resentirse en esta región la presencia por más de 15 días con sus noches de abundantes aguaceros, que inundaron colonias populares, ejidos y rancherías, causando la muerte y desaparición de varias personas. - A 32 años del “Gran Incendio”, el heroísmo de los BOMBEROS mantenses volvió a destacar, en cuerpo y alma se dedicaron al rescate de familias enteras, cuyos hogares desaparecieron bajo las turbulentas aguas; más del 60% del territorio municipal de El Mante fue inundado por las aguas pluviales que desbordaron los cauces de los ríos “Guayalejo”, “Comandante”, “Sabinas”, “Frío”, “Mante”, “Santa Clara” y “Tantoán”, así como decenas de arroyos y canales de riego artificiales.
Pasada la tempestad y la tragedia, los mantenses volvieron a ponerse de pie, las pérdidas materiales fueron repuestas, con entereza superaron la pérdida de seres queridos, redoblan esfuerzos y con trabajo los días aciagos se anexaron a la historia de este municipio y sus habitantes.
Agustín Ollervides Rodríguez, siendo el séptimo comandante del H. Cuerpo de Bomberos de esta ciudad, ha logrado permanecer en este cargo al paso de los años, su posición se la debe a la gran experiencia en labores de rescate, de combate a incendios (industriales, comerciales, forestales, etcétera), así como a su eterna disponibilidad de servir a la sociedad.
En el período de gobierno municipal de Florentino Aarón Sáenz Cobos, el H. Cuerpo de Bomberos atravesó por inestables etapas en su máximo puesto de mando, debido a que la posición de comandante se distinguió por ser un puesto político, de tal manera que desfilaron hasta seis personas con ese nombramiento.
Pasado ese trienio de 1987-1989, Agustín Ollervides Rodríguez regresó a su posición de comandante en el H. Cuerpo de Bomberos, sosteniéndose en dicho cargo hasta la fecha. - Si algo ha resultado lesivo para el Cuerpo de Bomberos, es su eterna dependencia de la Comandancia, Inspección, Delegación y ahora Dirección de Seguridad Pública y Vialidad, corporación policíaca que nada tiene que ver con el desempeño de los BOMBEROS. - Sobre este particular caso se dice que este error es de carácter jurídico, lo cierto es que la comandancia del Cuerpo de Bomberos está sujeta a las órdenes del Director de Seguridad Pública y Vialidad.
Continuando con los datos informativos proporcionados por Agustín Ollervides Rodríguez, se conoció que aquellas históricas justas carnestolendas y actuales festejos o actividades en pro del Cuerpo de Bomberos, poca ayuda dejaron y dejan para la institución. - Ocurriendo algo similar con la presencia de anteriores patronatos, de los cuales el que presidió Don Santos Castellanos (q.e.p.d.), resultó ejemplar, posteriormente el que presidió el licenciado Sergio Braña con sus escasos 6 meses de función, que también se esforzó por sacar adelante las necesidades propias del cuerpo de Bomberos.
Actualmente, dijo, ya no hay patronato para los BOMBEROS. - Agregó; en esta institución hoy en día se cuenta con 45 elementos de base; 40 son BOMBEROS; 5 enfermeras y 1 comandante, todos con salario oficial y prestaciones laborales a las que tienen derecho. - Ese personal que presta sus servicios en la estación de BOMBEROS percibe un salario quincenal de 1 mil 135 pesos y un bono mensual de 200 pesos, ha sido capacitado con cursos de contra incendio y rescate urbano.
Afirmó Agustín Ollervides Rodríguez, que la actual administración pública municipal que preside el ingeniero Fernando Pedraza Chaverri, ha sido la única que desde el inicio de su gestión tomó en cuenta al H. Cuerpo de Bomberos, de inmediato les proporcionó dos camionetas para las labores de rescate, se les concedió el 10% de incremento salarial y se estableció el otorgamiento, por vez primera, del bono mensual a que se hizo referencia con anterioridad, además de proporcionarles uniformes, calzado y equipo de contra incendio.
El H. Cuerpo de Bomberos dispone de 6 camiones de contra incendio, 5 unidades para rescate, una estación central y otra que opera en el centro de contingencias localizado al sur de la ciudad. -Según apreciación del comandante de BOMBEROS, les hace falta equipo para el encapsulado de materiales peligrosos y un camión cisterna de ataque rápido para incendios forestales, también destacó la necesidad de crear una nueva sub estación al lado poniente de la ciudad, para de esta forma estar en condiciones de auxiliar a cientos de familias que residen en colonias de ese sector.
Si algo llamó poderosamente la atención en ese paquete de datos informativos de Agustín Ollervides Rodríguez es que; en esos casi 38 años que lleva dentro del H. Cuerpo de Bomberos, no se ha tenido que lamentar la muerte en servicio de ningún elemento; aquí aplica un pensamiento que aprendió en uno de esos cursos de capacitación que ha recibido; “Queremos héroes vivos, no héroes muertos”, conseja que repite a cada momento a sus subordinados.
Estando presentes en la estación central del H. Cuerpo de Bomberos, en el área de estacionamiento de las unidades de contra incendio, en la pared poniente del edificio a la vista de todos está plasmada la “Oración de un Bombero a Dios” que dice: “Cuando soy llamado al deber, doquiera que las llamas muestren su ira, dame la fuerza para salvar una vida cualquiera que sea su edad. -Ayudame a abrazar a un niño pequeño antes de que sea demasiado tarde, salvar a un anciano del horror de su destino. -Permite estar alerta y escuchar el grito más débil, y rápida y eficientemente extinguir el fuego. -Quiero llenar mi vocación y dar lo mejor de mi, para cuidar a cada uno de mis vecinos y proteger su propiedad, y si de acuerdo a mi destino pierdo la vida, por favor bendice con tu mano a mi esposa y a mis hijos......” (Anónimo).
A grandes rasgos hemos tratado de delinear al BOMBERO, su labor, su entrega y heroísmo, más de las veces ignorado, con la descripción de su escaso y rudimentario equipo, que no es impedimento para que cumpla su misión de auxilio a la sociedad. - La cruel sátira popular ha elegido a los BOMBEROS para descargar su ingenio; cualquier persona, invitada, citada o comprometida para estar presente en un acto, festejo o evento, si llega después de la hora convenida, recibe este señalamiento: - “Pareces bombero”: - “Llegaste como los bomberos”. - Dado a que los BOMBEROS generalmente llegan tarde a un siniestro, no por que ese sea su deseo, sino porque lo precario de su equipo no les permite ser oportunos; se les critica, pero nadie aporta algo para que mejore la prestación de su servicio de auxilio a la ciudadanía.
La “evolución” de Seguridad Pública
en El Mante a través de los años
Por:JESUS AVILA MURILLO/Director de X-ESO.
En la fundación de cualquier nuevo asentamiento humano, colectivamente y de inicio se piensa en un futuro; a corto, mediano o largo plazo. - Se trata de una meta prioritaria de progreso, que beneficie a todos por igual, para alcanzar ese bienestar se requiere de una participación de ideas fusionadas, donde la armonía, el trabajo y el amor por lo que se pretende sea el principio universal.
Algo así debió darse entre aquellos hombres y mujeres audaces, que arriesgando el todo por el todo, decidieron asentarse en este magnífico jirón de tierra tamaulipeca que hoy conocemos como El Mante, para labrar juntos el porvenir apetecido
Claro es que al llegar a este promisorio paraje, las condiciones fueron difíciles; carentes de organización político, social; sin vías de comunicación, ni electrificación, ni tierras abiertas al cultivo, ni sistema de irrigación y demás necesidades propias para hacer placentera la vida de aquellos fundadores, de lo que en un tiempo fue la “pepitoria” o “pipitoria”, de “canoas”, luego congregación “canoas”, poco después “Villa Juárez”, hasta llegar a convertirse en El Mante de antaño y en El Mante futurista que ahora habitamos.
En ese histórico acontecer, esos hombres y mujeres debieron permanecer unidos, luchando hombro con hombro, para hacer realidad el futuro de progreso; unidos superaron todos los escollos propios del sueño de grandeza que los hizo quedarse en este sitio favorecido con abundancia por la madre naturaleza.
Al paso de los años fue en aumento ese escaso número de chozas diseminadas sin orden, a la margen oriente del “Río Mante”, y que en ese tiempo merecía (según algunos historiadores), el nombre de la “pepitoria” o “pipitoria”, logrando convertirse primeramente en “Canoas” o rancho “Canoas”, para finalmente recibir el nombre de congregación “Canoas” del municipio de Quintero.
Con el paso inexorable del tiempo y puesta a prueba la voluntad férrea de los primeros pobladores, con ese trabajo de equipo comunal en concordia, a la postre fecundo, que es ostensible, congregación “Canoas” se transforma en “Villa Juárez” el 19 de abril de 1921, y a escasos 18 años de alcanzar esa distinción de “Villa”, el 28 de octubre de 1937, nace Ciudad Mante. - Esa metamorfosis lograda en tan poco tiempo, habla por si sola del empuje vigoroso de los antiguos habitantes de este terruño.
Hoy, El Mante es uno de los seis municipios más importantes de Tamaulipas, de los más jóvenes, con un futuro seguro más que alcanzable, gracias a ese soñador afán de aquellos pobladores ya desaparecidos.
La mancha urbana de El Mante cuenta con poco más de 80 colonias, su área rural está poblada en más de un centenar de ejidos localizados en la amplia zona de temporal y cañera; la moderna tecnología está presente en todos los ámbitos poblacionales.
Después de esa época de transición El Mante alcanza una dimensión extraordinaria, tanto por su notable crecimiento poblacional, como por el desarrollo alcanzado en su entorno político, económico y social, se distingue como un municipio fuerte, activo y anhelante por llegar cuanto antes a la meta de prosperidad que sirvió de estímulo a sus primeros pobladores.
En ese desplazamiento, las nuevas generaciones de mantenses, hijos, nietos y bisnietos de aquellas familias pioneras, así como el considerable número de personas que hicieron de El Mante su cuna adoptiva, aportando la parte que les corresponde, construyeron un nuevo escenario que les permitiría trazar otras rutas de desarrollo, acorde a los tiempos que les corresponde vivir.
Las exigencias de El Mante moderno han sido solventadas en su mayoría; la organización libre y soberana de la sociedad civil, abre los espacios de la oportunidad para hacer valer sus derechos a través de su voto para elegir un gobierno municipal, cuya facultad es la de administrar los bienes y recursos del pueblo mismo.
Se ha llegado al punto decisivo: Contar con autoridades municipales elegidas democráticamente y por voluntad popular, para establecer las normas institucionales que rijan el orden y la evolución de este municipio.
Es competencia del Republicano Ayuntamiento, atender y dar soluciones inmediatas a las exigencias de esa sociedad civil que con su voto los llevó al poder. – Entre esos requerimientos ciudadanos, está la de gestionar y ejecutar obras de beneficio colectivo; mejorar e incentivar renglones prioritarios en materia de salud; educación; asistencia social; procurar que el renglón agropecuario e industrial logre y mantenga el desarrollo productivo; proporcionar la prestación de servicios, tales como limpieza y recolección de basura, alumbrado público y garantizar la tranquilidad de la sociedad mediante una verdadera seguridad pública, entre otros.
Se ha realizado un breve relato concerniente al proceso transformista de El Mante, con la intención plena de tener un punto de partida, para comparar entre los actuales pobladores de El Mante del siglo XXI, con aquella sociedad de anteriores generaciones de mantenses que vivieron bajo otras condiciones, las deficiencias en la prestación de ese importante servicio con respecto a la seguridad pública. - Centramos la atención en este tema de seguridad pública, por ser uno de los más importantes rubros que debe atender una administración pública municipal, además de estar considerada como la parte más sentida y vulnerable para cualquier sistema de gobierno.
No hay certeza plena de cuando y como se dio forma al primer cuerpo policíaco de El Mante, sin embargo, algunos datos recabados entre ex policías, nos conducen a intuir que sería a finales de la década de los 30's, que se instaló la primer Comandancia de la Policía Preventiva cuando recién “Villa juárez” se decretó Ciudad Mante. - Esta información se fortalece y cobra certidumbre, al conocer que fue en 1937, cuando autoridades del gobierno del estado otorgan el nombramiento al señor Santana Infante como el primer Inspector de Tránsito Local, corporación que también representa la seguridad pública.
Sería así como los habitantes de El Mante, a partir de aquel año de 1937, cuenten con una cárcel municipal y comandancia policíaca que garantizaría la paz social, cuyas instalaciones funcionaron durante muchos años en la planta baja del propio palacio municipal, precisamente donde hoy funciona la Dirección de Obras Públicas Municipales.
Al paso de los años la mencionada Comandancia se convertiría en Inspección de Policía, para también abandonar, junto con la cárcel, su ubicación en el palacio municipal, e instalarse por la calle “Hidalgo” al Norte, donde hoy se encuentra la Dirección de Seguridad Pública y Vialidad.
En esas épocas anteriores, dado a su reducida población, una muy limitada mancha urbana y escasos establecimientos comerciales, con media docena de uniformados la Policía Preventiva cumplía su misión de salvaguardar los intereses de la población y mantener el orden público.
Conforme El Mante alcanza un mayor nivel de progreso, las autoridades municipales enfrentan las exigencias de la ciudadanía relativas a la prestación de servicios; entre estos, el de seguridad pública. - Una activa sociedad de mantenses obligó a anteriores ayuntamientos, a reforzar las filas de la policía preventiva, se aumentó el número de sus elementos y se dotó a la corporación de un vehículo automotor para patrullar la ciudad.
Entre esos datos aportados por ex policías, se menciona, aunque sin exactitud, que allá por los años 50's, surgió el cuerpo de vigilantes nocturnos, a quienes comúnmente se les llama “veladores”, este grupo de personas se agregó a la policía preventiva, su presencia y labor es extraoficial, ya que no dependen del sostenimiento económico del erario, esta agrupación de vigilantes nocturnos, hasta la fecha, ha sobrevivido de caritativos y voluntarios donativos de la ciudadanía.
Entre los años 50's y 60's, la Inspección de Policía recibió de los ayuntamientos respectivos, nuevas unidades automotoras, las que se emplean como patrullas y que el pueblo bautiza por su distinguido color blanco, con el pintoresco adjetivo calificativo de “Palomas”.
La Policía Preventiva de aquellos años, concedía atención de vigilancia prioritaria a la “zona de tolerancia”, “zona roja” o “zona del vicio”, se trataba de un perímetro de 3 cuadras por la calle “Juan José de la Garza”, que partía de la calle “Manuel González” hasta la calle “Guayalejo”, en ese sector se ubicaban todo género de antros donde se ejercía la prostitución y venta de bebidas embriagantes. - A manera de anécdota se dice que; siendo tan precario el presupuesto económico oficial del ayuntamiento, de los considerables arrestos y cobro de multas que hacía la policía entre sábados y domingos, se obtenían los ingresos necesarios para satisfacer los gastos del erario.
Sin la precisión de fechas deseadas, se menciona en ese bloque de datos informativos, que a principios de los 60's, dado el crecimiento de El Mante, el delito de robo domiciliario y comercial entró en auge, por lo que se determina crear una corporación policíaca especial; se trata del Servicio Secreto, cuerpo policial que se integra con civiles que hacen las veces de detectives. - Con la actuación de esos policías, cuya común presencia pasa desapercibida entre la población civil, principalmente en los sitios donde convergen todo tipo de delincuentes, se combatió con visos de efectividad a la delincuencia organizada. - Es preciso hacer notar que en aquellos tiempos, ni pensar siquiera en la existencia de la Comisión de los Derechos Humanos, de tal manera que los abusos de autoridad, era el común denominador que distinguía a los agentes del servicio secreto y policías preventivos, por tratarse de personas sin la más elemental preparación, con un arma de fuego a la cintura, un uniforme, una credencial y un patibulario rostro, desprovistos de todo signo de conocimiento al respeto por las garantías individuales. - Imperaba la “ley del garrote”.
A finales de esa misma década de los 60's, se dice que por 1967, se instala en El Mante la primer comandancia de grupo de la Policía Judicial del Estado, le correspondió al señor Almanzor de la Garza asumir el primer nombramiento de comandante, puesto que ejerció compartiendo horarios de trabajo y salarios, al desempeñarse también como comandante del H. Cuerpo de Bomberos.
Para estas fechas, la ciudadanía mantense ha estado involucrada directamente con el desenvolvimiento político, económico y social de su tierra de origen. - A mayor prosperidad, mayor población, mayores exigencias; exigencias a las que las autoridades municipales se ven obligadas a responder parcialmente; hasta la década de los 60's, El Mante contaba con una Inspección de Policía, una Cárcel Municipal, una Inspección de Tránsito Local, una Jefatura del Servicio Secreto, un Cuerpo de “Veladores” y una Comandancia de la Policía Judicial del Estado.
Se había dado forma a un complicado renglón de Seguridad Pública, debido a que todos aquellos servidores públicos municipales y estatales que prestaban sus servicios en esas corporaciones policíacas, jamás recibieron capacitación alguna para cumplir debidamente con su misión de salvaguardas de la sociedad, se trataba pues; de personas desempleadas, en su mayoría analfabetas, o con escasa preparación educativa de nivel primaria, a pesar de ello, fueron representantes de la ley.
Conforme El Mante y sus habitantes van acumulando los beneficios de la prosperidad y modernidad; es exigida hacia el interior de todas la corporaciones policíacas existentes, la civilidad, capacidad, preparación y eficiencia, de tal manera que en 1974 desaparece la Jefatura del Servicio Secreto, por considerarse en el entorno nacional, estatal y municipal, una corporación policíaca anti constitucional.
A esas peticiones de respeto al estado de Derecho que hace la sociedad mantense, y ante el surgimiento de delitos federales que rebasan las facultades de las autoridades judiciales del fuero común, a principios de 1990 se establece en esta población la Agencia del Ministerio Público Federal y una Jefatura de Grupo de la Policía Judicial Federal, dependientes de la Procuraduría General de la República. - Poco tiempo después, la Policía Judicial del Estado también se transforma en lo que legalmente le corresponde; Policía Ministerial dependiente de la Procuraduría General de Justicia del Estado.
Ya en estas fechas de los 90's, El Mante cuenta con una Delegación de Seguridad Pública, un Centro de Readaptación Social, una Delegación de Tránsito Local, una Comandancia de la VI Zona de la Policía Ministerial, una Jefatura de Grupo de la Policía Rural del Estado, una Delegación de la Comisión de los Derechos Humanos, una Delegación Regional de la PGR y una Comandancia de la Policía Federal Preventiva División Caminos.
Han pasado muchos años para llegar a lo que actualmente es El Mante, a pesar de ello, todavía en el 2001, las autoridades municipales relegaron a segundos términos, la importancia que tiene la capacitación y profesionalización de la Policía Preventiva, se concretó a seleccionar a privilegiados elementos para enviarlos a la capital del estado, a recibir capacitación en cursillos de 3 meses, en donde adquirieron conocimientos básicos de técnicas policiales, de Derecho, entre otros, pero que al final de cuentas, al no sostener la práctica cotidiana de esa capacitación, al paso de los días se desvaneció lo poco o mucho que lograron asimilar en las aulas.
En ese largo recorrido desde su fundación; antiguas y nuevas generaciones de manteses han sido partícipes de relevantes adelantos, lo mismo que de grandes retrocesos y más aun, de perniciosos estancamientos. - La sociedad civil y sistemas de gobierno municipal algunas veces han ido de la mano y otras tantas en sentidos opuestos, de ahí que no todo haya sido bienestar, sobre todo en el aspecto político, considerado el núcleo de enlace, equilibrio y equidad que debe existir entre pueblo y gobierno.
Han quedado atrás los efectos de grandes traiciones a la ciudadanía por parte de sus autoridades municipales, son hechos históricos las consecuencias negativas que ha enfrentado la ciudadanía, al haberse equivocado en la elección de sus gobernantes. - Ahora en el presente, la voluntad soberana de la sociedad mantense debe ser representada en el palacio municipal, ofreciendo respeto, honestidad, capacidad y grandes deseos de retribuir con hechos, esa confianza que el pueblo le confirió.
Se deben dejar de lado las improvisaciones, el protagonismo personal y las falsas promesas. - Con los pies bien puestos sobre la tierra; deben cobrar vigencia como realidades otros aspectos; entre estos; la organización, capacitación, profesionalización, eficiencia y servicio, niormas quedeben ser exigidas a todos los elementos que prestan sus servicios en la Dirección de Seguridad Pública y Vialidad.
Para hacer posible el cambio radical en la prestación del servicio de Seguridad Pública a la sociedad mantense, garantizando el absoluto respeto a los derechos ciudadanos, el Republicano Ayuntamiento debe erradicar vicios nocivos arraigados en el seno mismo de las corporaciones de la Policía Preventiva y Tránsito Local, en donde tienen presencia personas negativas, aferradas a sistemas represivos contrarios al estado de Derecho.
Considerando que El Mante del siglo XXI, dejó hace tiempo su fisonomía de ranchería o pueblo sin futuro, con decisión firme y acertada, las autoridades municipales deben velar por el respeto a un Bando de Policía y Buen Gobierno.
Paso a paso, se debe hacer posible que la sociedad civil de El Mante, disfrute de una honesta y auténtica seguridad pública; en la Policía Preventiva y Tránsito Local se deben ir los que tengan que irse, para dar cabida a elementos con mayor y mejor nivel educativo y real espíritu de servicio.
En 2001 la Dirección de Seguridad Pública y Vialidad se ha vio robustecida con el incremento de personal, dotación de uniformes y calzado, armamento, radio comunicación y lo más importante, 15 nuevos vehículos automotores para ser utilizados en la vigilancia citadina.
En la Policía Preventiva se conto con 25 patrullas y 181 elementos, la mayoría de ellos ha cursado su educación de segunda enseñanza, con este personal se dio forma al organigrama interno en el que se definen las jerarquías de mando y grupos operativos, mientras, Tránsito Local dispuso de 42 agentes efectivos y su respectivo equipo de patrullas, a este bloque de servidores públicos el Ayuntamiento local les mejoró sustancialmente sus respectivos salarios. Es necesario que el policía preventivo, aun con limitada formación escolar, reciba una capacitación que le permita conocer su responsabilidad y facultades como representante del orden y buen gobierno, para de esta forma evitar los marcados abusos de autoridad en que se ve inmerso por ignorar en que consiste su trabajo.
Uno de los problemas principales que desde siempre ha enfrentado la Policía Preventiva; es permanecer distanciada de la sociedad en general, por ello, las autoridades municipales, director de seguridad pública y vialidad, presidentes de colonias, delegados municipales en ejidos, representantes de sectores y ciudadanía en general, deben ser sostener una estrecha comunicación, para que la Seguridad Pública logre su efectividad plena en todos los sectores poblacionales.
Al darse la identidad entre pueblo y gobierno municipal, conjugando esfuerzos, responsabilidades y atribuciones, se está dando la anhelada efectividad del Servicio de Seguridad Pública. - Es así como el cambio puede hacerse notar, poniendo en orden un municipio cuyo futuro está amenazado. - Es así, con hechos reales como se puede aspirar a recobrar la confianza de la sociedad en un sistema de gobierno municipal.
¿Quién ha sido responsable de la
obra pública en El Mante?
Por: JESUS AVILA MURILLO/Director de X-ESO.
Dice por ahí la sabiduría popular que; “la verdad no peca pero incomoda”; cuanta certeza encierra esta sencilla frase, más si se toman en consideración aquellas palabras dichas por un gobernador del estado, durante una de sus múltiples visitas que hiciera a esta población: - “Los mantenses son gente de trabajo, emprendedores, audaces, soñadores y con mucha fe; desdichadamente, carecen de lo más importante; cultura; un pasado y origen, por eso deben luchar unidos y en concordia para hacer realidad los sueños pospuestos”. - Aunque fueron muchos los mantenses que lo escucharon, pocos lo entendieron, no alcanzaron a medir la dimensión y profundidad del mensaje:
En el Mante tenemos todo, menos algo que nos identifique, que nos obligue a cerrar filas, para trabajar juntos en pos de un futuro de progreso comunal, eso nos dijo con su gran verdad aquel mandatario estatal.
Este modesto periodista, se echó a cuestas la responsabilidad de ensayar una incursión en el pasado de El Mante, con la sana intención de conseguir evidencias sobre la conformación de anteriores administraciones públicas municipales.
La tarea en cuestión se encaminó expresamente, a la obtención de pistas que nos condujeran a saber de buena tinta; quien fue el primer Jefe del Departamento de Obras Públicas Municipales, por tratarse de una de las áreas de mayor importancia en los ayuntamientos anteriores, de la cual dependió la ejecución de obras y desarrollo urbano que ha sido legado para las nuevas generaciones de mantenses. - Con esta labor se intenta crear la base de datos necesarios, que despejen tantas dudas que existen en torno a la evolución política, económica y social de El Mante.
Para tal fin recurrimos a conversar con historiadores, ex alcaldes locales, ex servidores públicos, familiares directos de aquellos antiguos pobladores de El Mante, en la mayoría de los casos el resultado fue el mismo; escasa información a causa de momentánea pérdida de memoria.
De tal manera que resulta una verdadera hazaña arrojarse de buenas a primeras, ha hurgar en esas páginas, que con marcado celo guardan los datos históricos de El Mante, porque en ese que debería ser un voluminoso caudal de datos fidedignos, al encontrarse en manos de los descendientes de antiguos mantenses; resulta todo lo contrario.
Lo primero que enfrenta quien se ha dado a la tarea de recopilador de informes sobre el pasado político, económico y social de este municipio es; la ausencia lamentable de aquellos primeros pobladores; segundo; esto engendra la existencia de enormes, infranqueables y oscuras lagunas con la pérdida de valiosos antecedentes y; tercero; el injustificable comportamiento esquivo e impenetrable, de quienes pudieran aportar indicios sobre un pasado suceso cualquiera en particular.
Es aquí con donde cobra vigencia el mensaje de aquel jefe del ejecutivo estatal, los mantenses por naturaleza somos montaraces (con sus grandes excepciones), más que talento exhibimos gran pobreza de criterio.
En un superficial análisis de la galería fotográfica de ex presidentes municipales de El Mante, la cual existe en el salón de cabildos del palacio municipal de esta ciudad, encontramos que desde 1919, hasta 1989, el sistema de gobierno municipal estuvo representado por personajes políticos priístas; de 1990 a 1992, correspondió a un político panista dirigir los destinos de este municipio; de 1993 al 2001, de nueva cuenta correspondió a los políticos priístas estar en el poder, más adelante, los bienes y recursos comunales son administrados por otro político panista, se trata del trienio 2002-2004 que representa el cambio exigido por la sociedad mantense.
La mención de ese conjunto de datos tiene la finalidad de servir de apoyo a lo siguiente:
En 1919 siendo aun Congregación “Canoas”, figura el señor Florencio Muñiz Figueroa como la primera autoridad de esta comunidad, obviamente se ignora cual fue su desempeño, dado a que no hay registro de su hacer político, es más, partiendo de ese año se muestra un gran espacio vacío de 6 años, debido a que ya en 1925 siendo “Villa Juárez”, correspondió al señor Victor Saavedra Enriquez estar al frente de esta población; ¿que pasó entre 1919 y 1925?, cualquier comentario al respecto sería aventurado.
De 1925 a 1927, se abre otro espacio en blanco en la historia de El Mante, porque en este último año en referencia, le tocó al señor Maximiliano Martínez Mayorga ostentar el cargo de primera autoridad, pensar en la existencia de un ayuntamiento constitucional, es de alto riesgo por carecer de informes precisos.
Siguiendo el curso de la historia, surge un nuevo abismo con la ausencia de datos entre 1927 y 1931, toda vez que el señor Lisandro Guevara Lozano figuró como primera autoridad entre 1931 y 1932, a partir de este último año se da un nuevo salto en blanco hasta 1935, cuando asume el señor Ramón Salazar de la Garza el cargo de primera autoridad todavía en “Villa Juárez”, desempeñándose como tal hasta 1936.
Considerando que el 28 de octubre de 1937 “Villa Juárez” se transformó en Ciudad Mante, entonces el presidente municipal fue el señor Simón Vázquez, quien estuvo en dicho cargo hasta 1938. - A partir de esta fecha, de 1939 a 1940 el señor Zeferino Pomares fue otro presidente municipal, ocurriendo algo similar con el señor Juan de Dios Díaz, que fungió como alcalde de 1941 a 1942.
Sería a partir de 1943 cuando se establece el período de 3 años en el sistema de gobierno municipal, en este entonces el señor José J. Alvarado se desempeña como jefe de la comuna de 1943 a 1945, sin embargo, todavía en esta fechas se ignora si el ayuntamiento estaba estructurado con síndicos, regidores y jefes de departamento, no se encontraron informes oficiales.
De 1946 a 1948, el señor Casimiro Barrón fue presidente municipal; de 1949 a 1951 correspondió al señor Patricio Reyna fungir como alcalde; de 1952 a 1954 el señor José Sierra Garza figuró como jefe edilicio; de1955 a 1957 el Coronel Tristán C. Canales siendo presidente municipal cuenta entre sus colaboradores con el señor Adolfo Diez Díaz, quien se desempeñó como el responsable de la Junta de Mejoramiento Moral, Cívico y Material, teniendo a su cargo la realización de las obras públicas municipales.
El señor Adolfo Diez Díaz fue el antecesor de los siguientes Jefes del Departamento de Obras Públicas Municipales, el principal problema que enfrentó fue; la empantanada construcción del puente sobre el “Río Mante” a la salida poniente de esta ciudad, el cruce de vehículos se realizaba por un vado para ir a Ciudad Victoria, dicho paso en tiempos de lluvias impedía el tráfico vehicular, por lo que era necesario desviarse por el antiguo camino a “La Mora”.
En el trienio 1958-1960, siendo presidente municipal el ingeniero Roberto García Domínguez, contó en su administración pública municipal, con la colaboración del ingeniero Raúl Vázquez Serna, quien fue el primer Jefe del Departamento de Obras Públicas Municipales, en esas fechas el principal problema que enfrentaba el ayuntamiento eran los prolongados “apagones”, a causa de fallas mecánicas que se registraban en la maquinaria de la compañía particular “Luz y Fuerza Mante”.
Cabe mencionar que en estos dos últimos trienios de gobierno municipal, era escaso el desarrollo de obras con recursos del ayuntamiento, primero por lo exiguo de su presupuesto y segundo porque la Sociedad Cooperativa de Ejidatarios y Obreros del Ingenio del Mante, teniendo como su gerente general al señor José Ch. Ramírez, absorbía la responsabilidad de construcción de caminos, arreglo de calles, alumbrado, construcción de escuelas, prestación de servicios y demás.
En la administración pública municipal del licenciado Juventino Roque Zúñiga, esta correspondió a un bienio, de 1961 a 1962, en este ayuntamiento fue el ingeniero Juan Macías quien ostentó el nombramiento de Jefe del Departamento de Obras Públicas, el trabajo más distintivo que se realizó en este período fue la parcial pavimentación de algunas calles de esta ciudad, como la Mainero, la Hidalgo, entre otras.
Siendo presidente municipal el señor Saúl Martínez Castillo, en el trienio 1963-1965, se distinguió al albañil Doroteo Medina como Jefe del Departamento de Obras Públicas. - En el año de 1966, siendo presidente municipal el ingeniero Juvencio Treviño Salinas, su Jefe de Obras Públicas fue el también ingeniero Ambrosio Gómez Corona, a quien los medios de comunicación de aquel entonces le acreditaron el adjetivo calificativo de “Bocho baches”, por aquello del pésimo estado material de las escasas calles pavimentadas.
En 1967-1968, siendo el licenciado Othón Guerra Hinojosa, presidente de la Junta de Administración Civil, su Jefe de Obras Públicas fue el ingeniero Ramón Trespalacios, en este período hubo escasa, casi nula obra pública, debido a que la administración que recibió el licenciado Othón Guerra Hinojosa, debió recurrir a la buena voluntad de la ciudadanía mantense, para rescatar de la miseria al erario municipal.
El LAE Abelardo Osuna Cobos, siendo presidente municipal de 1969 a 1971, tuvo en su equipo de trabajo, ya como Director de Obras Públicas, al ingeniero Ricardo Chabrand Schwartz, la obra que distinguió a esta administración fue la demolición del antiguo Kiosco en la plaza principal, para dar forma a aquella fuente que se denominó “Del Azúcar”, que por cierto funcionó poco tiempo para después quedar convertida en simple estorbo.
Con el señor Onésimo García Osorio en la alcaldía, durante el período 1972-1974, fue el arquitecto Rolando Dorbecker su Director de Obras Públicas, la obra de mayor realce fue la demolición del antiguo edificio del mercado municipal “Benito Juárez”, para construir el edificio actual, aquí es necesario recordar la férrea oposición de la Unión de Locatarios a la construcción del nuevo edificio del mercado, al grado de llegar a un juicio legal en contra del ayuntamiento. - Los comerciantes del mercado municipal con Timoteo Castillo a la cabeza, utilizaron los servicios jurídicos del licenciado Roberto Ramiro Caballero Caballero, mientras que como asesor jurídico del ayuntamiento figuró el licenciado Eddie García, quien por cierto le ganó el caso a los locatarios.
En la administración pública municipal del licenciado Roberto Ramiro Caballero Caballero, de 1975 a 1977, se contó con la presencia del arquitecto Rodolfo Segura Arellano como Director de Obras Públicas, en este período de gobierno municipal se adquirió el terreno que dio forma al panteón número dos, también este trienio los mantenses vivieron en 1976, uno de los peores desastres naturales con la inundación de más del 70% de su territorio municipal, incluso la pérdida de vidas humanas, entre ellas, la de Ramiro Caballero Dorantes, hijo del alcalde de ese entonces.
Para iniciar el trienio 1978-1980, con el señor Enrique Cano González como presidente municipal, la ciudadanía mantense tuvo una destacada participación de protesta, la que alcanzó grandes muestras de violencia. - En este ayuntamiento el ingeniero Ricardo Chabrand Schwartz volvió a ocupar la Dirección de Obras Públicas, su desempeño como tal quedó marcado, con el derrumbe de un puente peatonal que erigió sobre el canal de riego que corre paralelo al ahora boulevard “Ramón Cano Manilla”, en aquel entonces identificado como la calle “Río Mante”. - También en este período se llevó a cabo con el apoyo directo del gobierno del estado, la construcción de los bulevares “Enrique Cárdenas González” y “Luis Echeverría Alvarez”, lo más triste y lamentable fue la quema del palacio municipal, biblioteca y dependencias oficiales de los tres niveles de gobierno.
En 1981-1983, el doctor Lauro Saavedra García fue el presidente municipal, tuvo como Director de Obras Públicas al arquitecto Miguel Izaguirre Castillo. - Para el trienio 1984-1986, correspondió al licenciado Roberto Cárdenas Guevara ser el presidente municipal, su administración contrató los servicios del arquitecto Daniel Chávez Martínez como Director de Obras Públicas, la obra de mayor importancia que realizó este sistema de gobierno municipal fue; exhumar los restos de los fundadores de El Mante en el antiguo panteón, para en este lugar, erigir lo que hoy se conoce como la plaza de “Los Fundadores”, misma que durante muchos años ha permanecido en el olvido, sin utilidad alguna.
Siendo presidente municipal el ingeniero Florentino Aarón Sáenz Cobos durante el trienio 1987-1989, el ingeniero Manuel Salomón González fungió como Director de Obras Públicas, el trabajo más destacado de esta administración municipal fue la pavimentación con concreto hidráulico de varias calles del primer cuadro.
Para dar forma al trienio de gobierno municipal 1990-1992 que presidió por primera vez un político panista, en este caso Ubaldo Guzmán Quintero, se recurrió por tercera ocasión a solicitar los servicios del ingeniero Ricardo Chabrand Schwartz como Director de Obras Públicas, es necesario hacer notar que a esta administración el gobierno del estado le ajustó excesivamente el presupuesto, debido a que se favoreció al diputado local Florentino Aarón Sáenz Cobos, con la adjudicación histórica de un presupuesto económico especial, con lo que hizo posible dar forma a aquellos Comités Cívicos de Solidaridad, a los que correspondió gestionar obras de beneficio comunal ignorando totalmente al ayuntamiento de Ubaldo Guzmán Quintero.
Ya en 1993-1995, este trienio de gobierno municipal que presidió Javier Villarreal Salazar, empleó los servicios del ingeniero Luis Raúl Pastrana Torres como su Director de Obras Públicas, en este período se ejecutan importantes obras de pavimentación de concreto hidráulico y otras de asfalto, en las que los beneficiarios fueron obligados a hacer las aportaciones económicas porcentuales correspondientes, aun cuando las obras en mención provenían de programas oficiales federales y estatales.
En 1996 el C.P. José Ernesto Manrique Villarreal inicia lo que sería un sistema de gobierno municipal compartido, debido a que, a mediados de 1997, abandona el cargo de presidente municipal para ser candidato a diputado federal, en este lapso empleó al ingeniero Luis Alfredo Sánchez Escobedo como su Director de Obras Públicas, en ese año y meses al frente de la comuna mantense, se lleva a cabo el cierre de 100 metros de la avenida “Hidalgo”, en su tramo comprendido entre la calle “Guerrero” y avenida “Juárez”, al mismo tiempo se lleva a efecto la demolición de aquella fuente “Del Azúcar” que construyó Abelardo Osuna Cobos, en su lugar se construye el actual Kiosco, estos trabajos correspondieron a la modificación que sufrió la plaza principal “Plutarco Elías Calles”. - Como sucesor de José Ernesto Manrique Villarreal entró el comerciante José Luis Cruz Vázquez, quien al asumir el cargo de alcalde debe cumplir con el resto del año 1997, hasta 1998, en esta última etapa del trienio compartido, el arquitecto José Luis Rocha asumió la titularidad de la Dirección de Obras Públicas, el paso de José Luis Cruz Vázquez por la alcaldía mantense, quedó grabado con la ejecución parcial de un paquete de obra de pavimentación con concreto hidráulico de considerable número de calles ubicadas en el sector sur de la ciudad.
1999-2001, un trienio de gobierno municipal presidido durante 2 años 7 meses, por el licenciado Javier Villarreal Terán, quien en su equipo de trabajo integró como Director de Obras Públicas al arquitecto Alfredo de la Barrera Arias, en este lapso la obra central del ayuntamiento es la creación del parque industrial, se trata de una propiedad privada donde se invirtieron casi 7 millones de pesos del programa “Vamos Tamaulipas”.
Asimismo, se construye en la plaza principal un monumento abstracto sin utilidad ni beneficio, se le puso el nombre de “La Llama de la Unidad”, también se construyeron dos “ciclo-pistas”, una por el rumbo de las colonias del sur, otro por las colonias del poniente, ambas obras sin utilidad, en un apartado especial de obras, este ayuntamiento compró terrenos aledaños al aeropuerto municipal para llevar a cabo la ampliación de la pista de aterrizaje, obra que también se ejecutó con dinero del erario municipal. - Faltando 5 meses para fenecer este trienio, el licenciado Luis Merced Garza Flores asume la responsabilidad de alcalde, el arquitecto Alfredo de la Barrera Arias continúo siendo el Director de Obras Públicas, en estos agonizantes 5 meses el presupuesto económico oficial del ayuntamiento se agotó antes de tiempo, ya no hubo más obras, en cambio se dejó una herencia de adeudo por 4 millones 800 mil pesos.
En el trienio 2002-2004, el ingeniero Fernando Pedraza Chaverri ostenta el cargo de presidente municipal, su representatividad política es el Partido Acción Nacional, su Director de Obras Públicas es el ingeniero Genaro Jurado Montelongo, en este período de gobierno municipal se rescató del olvido a populosos sectores, con obras de electrificación, construcción de redes de agua potable y drenaje sanitario, arreglo y pavimentación de calles, limpieza y recolección de basura, seguridad y vigilancia policíaca, entre otros renglones.
Siendo presidente municipal José Luis Castellanos González durante el trienio 2005-2007, correspondió al arquitecto Héctor Garza Avalos ostentar la personalidad de Director de Obras Públicas Municipales, quien al dar cumplimiento al Plan Municipal de Desarrollo, se hizo responsable de infinidad de obras dotando de infraestructura urbana a comunidades urbanas y rurales de este municipio.
En el presente, el trienio 2008-2010 es presidido por Héctor López González, quien cuenta en la Dirección de Obras Públicas Municipales, con la presencia del ingeniero Miguel Angel Velazco Betancourt como titular, es este ciclo de administración pública municipal, se ejerce un amplio programa de obra pública, el que está enfocado a construir lanuela era de El Mante.
Agradecemos su valiosa colaboración al licenciado Manuel Núñez Rangel, director general del periódico El Eco del Mante, al permitirnos el acceso a su hemeroteca, de donde se obtuvo la mayor cantidad de información histórica, que sirvió para identificar a viejos personajes de la política y describir sucesos ocurridos en el antiguo Mante.
¿PLAGIO DE UNA OBRA DE ARTE?
Filiberto Timoteo Luévanos Macías, padre del escudo de armas del municipio de El Mante
 
En el extremo izquierdo la obra original del escudo de armas del municipio de El Mante, a su lado, una burda replica del original.
Solo las gracias y palmadas de mano en la espalda ha recibido el autor.
Con la siguiente publicación estaremos dando respuesta a las diferentes solicitudes de visitantes de www.mantex-eso.com, las que se hicieron vía e-mail, relacionadas a la inserción de datos informativos sobre la historia y origen del escudo de armas del municipio de El Mante.
Cierto es que tardamos un poco en la recopilación fidedigna de esos datos, X-ESO debió realizar una serie de indagaciones periodísticas que nos condujeran a localizar al artista autor de esa importante obra pictórica, la que ha servido de “logo” oficial en todos los documentos del Ayuntamiento y demás dependencias municipales.
Nuestras pesquisas finalmente concluyeron con éxito; identificamos la única fuente fidedigna y mediante entrevista exclusiva obtuvimos la información verdadera, de viva voz del creador de esa obra pictórica que engloba las características de trabajo, generadoras de desarrollo agroindustrial de El Mante, partiendo de las bondades de la naturaleza cuya herencia eterna, se volcó en sus fértiles tierras e inagotable manantial de agua que dio origen al Río Mante.
Así conocimos la identidad de un mantense genuino; con acrisolado y probado amor por el terruño que lo vio nacer; identificado con las realidades de este amado jirón de tierra tamaulipeca como lo es El Mante; así es FILIBERTO TIMOTEO LUEVANOS MACIAS, el padre del escudo de armas oficial representativo de este pujante, vibrante y anhelante municipio de El Mante, Tamaulipas, México.
Escribe/Jesús Avila Murillo/Director General de Revista X-ESO/
La mañana del jueves 6 de noviembre de 2008, casualmente descubrí en la explanada del palacio municipal, la sencilla presencia de un hombre con el que tengo lazos de amistad desde hace muchos años; él es Filiberto Timoteo Luévanos Macías, a quien con aprecio sus amigos le decimos “Timo”; e identificamos como el maestro del micrófono, por su antiguo trabajo de locutor de muchos años en la radiodifusora local XECM.
Tras cruzar cordiales saludos, le manifesté lo que hasta entonces era para mí un simple rumor, sobre su participación en la creación del escudo de armas de El Mante. - Con la confianza propia del amigo, le pedí me hablara sobre ello.
Su rostro, de la sonrisa inicial, cambió de pronto a un leve gesto de tristeza.
Sin decir nada, me tomó del brazo y me condujo hasta la puerta de acceso a la tesorería municipal, en donde sobre su cristal superior está dibujado, eso que conocemos como el “logo” oficial del ayuntamiento.
Mira Murillo - dijo - observa el dibujo, de manera natural volví mi vista hacia su cara, donde pude apreciar una traicionera lágrima, luego miré el dibujo y prosiguió. - Con tono interrogante expresó; acaso esa línea azul asemeja la corriente del Río Mante?, ¿dónde está el serpenteo que representa el trayecto del río?; esto más bien parece un camino.
Observas ese corte en lo que debe representar la sierra de Cucharas, ¿de dónde lo sacaron?, la sierra de Chucharas donde nace el Río Mante en ese tramo, no tiene ningún corte natural. - Ahora mira eso, ¿es una cabra o pretenden aparentar que se trata de una vaca?, su cornamenta debe ser más abierta. - Mira, mira, es tan solo la parte frontal vista de lado de un tractor. - Para entonces en sus palabras había matices de justo enojo.
Con melancólico tono expresó - eso no es una replica exacta de mi trabajo original, ha sido alterado de manera burda.
¿Realmente que es lo que deseas Murillo?. - Le expliqué que era mi intención conocer todo lo relativo a su creación. - Porqué no vas a mi casa y platicamos - convino. - Me parece bien “Timo”, dime el día y la hora. - Cuando gustes Murillo, mi condición de pensionado me permite contar con todo el tiempo del mundo. - De acuerdo, le manifesté, mañana (viernes 7 de noviembre de 2008), poco después de las 10 de la mañana estoy en tu casa, para ello le solicité la ubicación de su domicilio la cual me proporcionó.
Llegó el día y la hora y estuve presente en el hogar de mi amigo Filiberto Timoteo Luévanos Macías, sito en la calle Brasil #210 al Sur en la colonia “Carlos M. del Pino”, tras el saludo de rigor aparece en la puerta una mujer adulta, se trata de doña Mary, la esposa, casi enseguida sale “Timo” invitándome a pasar al interior.
En este nuevo encuentro con mi amigo, me apercibo que entre el gusto de volver a vernos, también se refleja una ligera muestra de extrañeza, sobre todo, porque a pesar de los muchos años de tener amistad, es la primera vez que estoy en su hogar.
Ya dentro de la casa, “Timo” me ofrece asiento, el cual acepto, él toma su lugar frente a mí, estamos en su sala de estar e iniciamos un diálogo totalmente ajeno al tema central de este encuentro pactado 24 horas antes.
Con su mirada fija en mi persona escudriña mi rostro en busca; no sé, tal vez de la sinceridad del amigo.
Sería muy sencillo para mí, describir al detalle todo lo que mis ojos captaron en el interior del hogar de mi amigo, sin embargo, por respeto a su privacidad, esto será un tema totalmente excluido de este trabajo periodístico.
Nuevamente le expongo mis intenciones de conocer la verdad sobre la existencia del escudo de armas de El Mante, se puso de pie y se dirigió sin decir nada a otra habitación, de donde regresó al momento con unos documentos en la mano.
Me muestra un “reconocimiento” diseñado en computadora, en cuyo documento le acreditan ser el autor del escudo de armas del municipio de El Mante, haciendo extensivo el agradecimiento del ayuntamiento. - Ese “reconocimiento” se lo entregó el ex alcalde Javier Villarreal Terán, el cual fortaleció con una agregada palmada de mano en los hombros de mi amigo “Timo”.
Entre ambos se hizo un breve silencio mirándonos de frente; tomó la palabra e insisto. - ¿“Timo” aceptas la entrevista periodística…. me interrumpe y dijo sí. - Bien; empecemos:
¿Tu nombre completo?. - Filiberto Timoteo Luévanos Macías. - ¿Edad?. - 74 años de vida. - ¿De dónde eres originario?. - De Ciudad Mante, Tamaulipas. - ¿Estado civil?. - Casado con María Fortunata Sánchez Saucedo y padre de 7 hijos, 3 mujeres y 4 varones. - ¿Tu último empleo?. - Locutor en la radiodifusora XECM donde laboré durante 37 años, siendo propietario don Ricardo López Méndez, hasta ser pensionado. - ¿Escolaridad?. - Secundaria, no tuve oportunidad de continuar mis estudios, me considero autodidacta. - ¿Estudiaste dibujo?. - Tuve la fortuna de ser alumno directo del ilustre maestro Ramón Cano Manilla allá por el año 1956.
Al llegar a este punto, le comento que dejaremos las formalidades y nos conduciremos bajo su consentimiento, de manera más subjetiva lo que de inmediato aceptó. - Lo observé y su tensión fue disminuyendo paulatinamente. - Nuevamente se puso de pie sin decir nada, de la pared norte de su sala de estar, descolgó un cuadro montado en lienzo con el escudo de armas plasmado de color verde en su exterior, de color dorado el entrono del escudo, en la parte superior la palabra MANTE en color verde, bajo un fondo azul cielo, una imagen representando una mazorca de maíz en color verde, un poco más abajo con destellos que van del amarillo y naranja hasta el color rojo intenso representando el sol, sobre éste, sobresale la imagen de una planta de maíz en color verde y abajo en color café y ocre lo que representa la tierra, en el centro parte superior, la imagen de un tractor en color rojo pálido, tras él una imagen de un engrane en color gris, en cada diente de este engrane, consonantes y vocales forman la palabra JUAREZ en color amarillo, entre el tractor y engrane la palabra CANOAS en color azul marino, bajo un azul cielo la imagen del ingenio Mante con techado de color rojo, los trazos del edificio en negro, ventanales y grúa en amarillo, sobre un color verde en su parte baja, azul cielo arriba, en verde al centro, el contorno de la sierra de Cucharas, la imagen de una vaca en color café, partiendo del centro del entorno de la sierra de Cucharas, un trazo ancho serpenteante en color azul representando el Río Mante, teniendo en ambos lados la representatividad de praderas en color verde; se trata de una copia de la obra original en un lienzo de 50x40 centímetros.
De amigo a amigo le pregunto; ¿a petición de quién se creó el escudo de armas de El Mante?. - Su respuesta fue rápida, no tuvo necesidad de recurrir a la traicionera memoria, la que más de las veces nos hace parecer inseguros. - Mira Murillo, esto ocurrió en el trienio 1956-1959, siendo presidente municipal el ingeniero Roberto García Domínguez, cuyo ayuntamiento publicó una convocatoria para el concurso de diseño del pretendido escudo de armas del municipio, en este certamen participamos muchos mantenses, tocándome a mi la suerte de ser el triunfador. - Te aclaro que; en mi triunfo influyó mucho la orientación y el estímulo de mi maestro Ramón Cano Manilla, quien desde el inicio me dijo que yo tenía potencial creativo para ganar y así sucedió.
Con ojos brillantes por la emoción al recordar aquellos históricos tiempos, “Timo” me reveló por iniciativa propia, sin pregunta de por medio que; la confección de sus bosquejos los inició a principios de 1959, sometiendo a consideración del alcalde García Domínguez cada trazo y tema que plasmaba, para finalmente concluir su trabajo a finales del mismo año.
Ya con absoluta confianza y dominio de si mismo, mi amigo “Timo” tomó por su cuenta la narración del cómo, donde y porqué nació lo que hoy conocemos como “logo” oficial del ayuntamiento. - Hizo referencia que desempeñándose como empleado municipal, comisionado de secretario en Obras Públicas Municipales siendo su titular el ingeniero Saúl Vázquez Serna, en las oficinas de esa dependencia que se ubicaba en la planta alta del palacio municipal en su ala poniente, donde hoy funciona la Dirección de Desarrollo Rural Sustentable y Comunicación Social, allí, en su interior, inició y concluyó su obra, incluso cita como testigo de su trabajo al ex alcalde Ramiro Caballero Caballero.
Su obra original quedó plasmada en un lienzo de 30x30 centímetros, la realizó con la técnica al oleo empleando pinturas de aceite de la marca DaVinci, la que de manera extraña desapareció del salón del cabildos, por lo que debió realizar una copia fiel de su propio original la cual conserva y fue la que me mostró y describí en párrafos anteriores.
Me explicó “Timo” que; los componentes de su obra surgieron de su inspiración y bajo el esquema de lo que representaba la vida y el desarrollo económico para El Mante, factores donde la naturaleza juega un importante papel, por que sin tierras fértiles ni agua, no hay sembradíos ni cría de ganado, sin sembradíos no hay industria.
Al hacer un nuevo paréntesis en la entrevista, “Timo” volvió sobre mí su mirada interrogante, así que retomó las preguntas. - ¿Te ofrecieron algún pago por esa obra u otro tipo de ayuda económica?. - Con una mueca en su rostro que pretende ser el reflejo de una sonrisa y bajando apesadumbrado la cabeza dijo; NADA Murillo, solo las gracias y palmadas en la espalda.
¿A quién entregaste tu obra original y bajo que condiciones?. - Al presidente municipal Roberto García Domínguez y sin ninguna condición. - Para mí - agregó - fue una satisfacción inmensa ver que mi trabajo resultó de suma importancia, que lo vería impreso en todos los documentos oficiales, teniendo la certeza de que estaba cumpliendo con El Mante. - Con pesar en sus palabras expresó; hoy me doy cuenta de mi gran error.
El cambio repentino en el estado de ánimo de mi amigo “Timo” me desconcierta, lo veo y siento su frustración, la cual justifico. - “Timo” no concibe que al paso de los años su obra original haya sido alterada por manos extrañas, su dolor es justo por el desprecio oficial a su dedicación para darle a El Mante un símbolo de identidad, a pesar de que esa, su obra, esté siendo explotada de una y mil formas, sin redituarle ningún beneficio, mientras que él y su familia enfrentan grandes problemas económicos.
Con 74 años de edad, cansado, sobreviviendo él y su familia con exigua cantidad económica que recibe mensualmente por concepto de su pensión, “Timo” aun continúa empleando el pincel y la pintura, en el seno de su hogar dedica algunas horas a plasmar lo que su sentimiento de inspiración le dicta, para crear nuevas obras, en algún momento me confesó que, con la ocasional venta de algunos de sus cuadros se ayuda para cubrir los gastos familiares.
Una paradoja para mi amigo “Timo”, resulta que al ser tratado como cualesquier otro ciudadano, le lleguen requerimientos de pago por parte de la COMAPA, de la tesorería municipal “invitándole” a pagar el predial, entregándole documentos oficiales en los que observa impresa su obra, el escudo de armas de El Mante.
Para mi amigo “Timo” no ha habido ningún homenaje, bueno; ni siquiera se ha hecho merecedor de figurar en la recopilación de datos históricos del cronista de la ciudad, su trabajo pictórico, su obra, de importante ha pasado a ser ignorada por todos, incluyéndome, con seguridad las generaciones de alcaldes mantenses, después de Roberto García Domínguez, cumplieron su mandato sin preocuparse por saber, quien fue el artista que le dio identidad a este municipio……INGRATITUD HUMANA.
  Orgulloso de su obra, Filiberto Timoteo Luévanos Macías acompañado de su esposa María Fortunata Sánchez Saucedo, es víctima de la ingratitud humana.
WONG FOON CHUCK; un personaje
al que El Mante le debe un homenaje
Con visión emprendedora proyectó la construcción del sistema de riego 002-Mante.
Si el ingenio de El Mante representa el pivote alimentador de la economía mantense, esto se debe a WONG FOON CHUCK.
Autobiografía de Wong Foon Chuck.
Traducida del inglés por el doctor César Méndez Osuna, nieto del General Gregorio Osuna Hinojosa.
Mi nombre es Wong Foon Chuck; nací en Hoy Ping, provincia de Kuantung, China, en 1,863. Dejé China para irme a Estados Unidos, llegando a San Francisco, California, el 22 de octubre de 1,875 para vivir con un tío. Fui enviado a una escuela (misión) para aprender inglés, que era dirigida por el doctor Lummis, quien posteriormente me llevó a su casa en el 1,550 de la calle Jones para trabajar como sirviente. Trabajé con el doctor Lummis por espacio de dos años hasta que un primo me encontró trabajo de mesero en el hotel Jackson, de la calle California. Allí fui bien visto por los clientes, lo que me trajo propinas considerables, por eso mi tío pensó que era demasiado dinero para un niño de mi edad y que yo debería ser supervisado, por lo que me regresó a la casa del doctor Lummis por tres años más.
La señora Stuart, que era una pariente del doctor Lummis, era muy gentil y considerada conmigo y nunca se olvidó de mandarme a la escuela. Permanecí en casa del doctor Lummis hasta 1,881, cuando decidí regresar a China para visitar a mis familiares. Salí de San Francisco el 5 de octubre de 1,881 a bordo del S. S. Garrik y después de una visita corta de cinco meses en China regresé a San Francisco el 15 de abril de 1,882. A mi regreso mis parientes me propusieron empezar un negocio ya que yo hablaba muy bien el inglés, cosa que no acepté porque no estaba de acuerdo con las costumbres y las prácticas de los chinos en esa ciudad.
Tratando de alejarme de la mala influencia del ambiente de San Francisco y en especial de Chinatown, decidí pedir prestada una pequeña cantidad de dinero a uno de mis primos, con la que me trasladé a Texas. En es época la Compañía de Trenes Southern Pacific estaba construyendo la línea de Los Ángeles a San Antonio, Texas.
Llegué a El Paso, Texas, en 1,883, donde encontré trabajo como cocinero por seis meses. No solo pude ganar dinero para pagarle a mi primo sino también para enviar a mis padres en China. Un día conocí a un joven que trabajaba en Valentine, Texas, quien me propuso fuéramos a Del Río o a San Antonio para empezar un trabajo que él iba a financiar.
Dejé El Paso en julio de 1883 para ir a San Antonio, pero antes nos detuvimos en Del Río para valorar las posibilidades del negocio en esa ciudad. Caminando por una calle fui detenido por un extraño (Richard Lombard), quien me preguntó que era lo que hacía, explicándole nuestras intenciones de establecer un negocio en San Antonio o Del Río. El señor Lombard nos sugirió que Eagle Pass era un mejor lugar par lo que nosotros queríamos. Él ofreció llevarme, lo que acepté, transladándonos al día siguiente. Encontré que Eagle Pass era un pueblo fronterizo con 3,000 habitantes, la mayoría mexicanos. Tenía una tienda general cercana a la vía del ferrocarril y muchas tiendas grandes en el patio del ferrocarril. Estando caminando por la tienda, el gerente se me acercó y me ofreció trabajo como cocinero en el restorán del señor Monroe. Este era un contratista de Los Ángeles, California, que formó el restorán para dar servicio a los trabajadores de la International R. R. Company, construyendo las vías del ferrocarril de Piedras Negras a Sabinas, Coahuila. Encontré muy placentero mi nuevo trabajo, lo que me dio, al mismo tiempo, oportunidad de empezar a aprender el español. El trabajo del restorán fue muy próspero, por lo que el señor Monroe decidió agrandarlo. Me propuso encontrara un buen lugar en el centro del pueblo para abrir otro. Encontré la oportunidad de comprar un hotel (Hotel Central), que costó $700.00. Pero el trabajo era muy pesado para una persona y mandé traer a uno de mis primos a San Francisco y al mismo tiempote notifiqué a mi amigo de Valentine, Texas, lo que estaba haciendo y él me pidió que le encontrara trabajo para dos primos. Yo inicié a estos dos campesinos en el trabajo de la lavandería, al mismo tiempo que le propuse al señor Luis Lana que me construyera una pequeña casa al lado del restorán para ese propósito. La casa que el señor Luis Lana me hizo resultó muy grande para una lavandería, por lo que decidí hacer una tienda en parte de ella, de curiosidades y manualidades chinas y japonesas.
En 1,885 hice mi aplicación para la residencia americana pero no fui aceptado. En 1,886 vino un americano y su familia a mi hotel; venían de Chihuahua, México, y se interesaron en comprarme el negocio, que decidí vendérselos en $1,200.00. Con este dinero pensé en irme a México. En ese tiempo la International R. R. Company ya había avanzado 250 kilómetros al sur del Río Grande. Llegué a México y empecé a vender productos de China y de Japón a todos los pueblos y villas a lo largo y cercanos a la vía del ferrocarril.
En San Buenaventura, Coahuila, conocí al señor don Miguel Cárdenas, quien después de algunos años se convirtió en Gobernador de Coahuila. Fue muy buen amigo y me ayudó en muchas de mis empresas y negocios.
La casa proveedora Kim Lung Company en San Francisco, era la que me surtía del material; me ofreció una posición dentro de su firma, por lo que me invitó a reunirme con ellos. Esta compañía iba a abrir una oficina (sucursal) en Los Ángeles, California, y me ofreció el puesto de Gerente General, pagándome $60.00 mensuales y 5 % de comisión por ventas anuales. No me gustaba la idea de trabajar bajo el mando de otra persona, por lo que rehusé la oferta. Regresé a Eagle Pass y continué con mis trabajos pendientes.
En 1,887 me fui con mi trabajo a Torreón, Coahuila, a 625 kilómetros al sur de Piedras Negras. El objeto de mi viaje era continuar con el negocio del hotel de las estaciones del ferrocarril en Torreón, cosa que no sucedió y continué con mis ventas de artesanías hasta octubre de 1,889, cuando decidí visitar China por segunda ocasión. Allí estuve diez meses y a mi regreso a Eagle Pass en 1,890, encontré que la compañía Coahuila Coal Co., en San Felipe, Coahuila, necesitaba personal para trabajar en las minas. Yo sabía que los trabajadores chinos que construyeron el ferrocarril de Tehuantepec habían sido despedidos y buscaban trabajo, por lo intervine con el Gerente, señor L. M. Johonson y logré una comisión al darle empleo en las minas a 100 chinos. Fui a México por 3 semanas donde recibí la noticia del señor Johonson diciéndome que estaba satisfecho con el trabajo de los chinos y me dio instrucciones para que le consiguiera más. En el espacio de 2 años en que trabajé con la Coahuila Coal Co., tuve bajo mi supervisión alrededor de 400 mineros. Estuve satisfecho por 3 años con mi trabajo de contratista y supervisor de los mineros chinos, hasta que una piedra se desprendió escapando por muy poco de ser aplastado por ella, lo que me hizo pensar que a los 31 años de edad era muy pronto para arriesgar mi vida en esas condiciones, por lo que dejé el trabajo.
En noviembre de 1,893 vine a Torreón porque me dijeron que había un hotel que se vendía. Lo compré y conseguí un contrato con 2 compañías ferrocarrileras: la Central Railroad y la Mexican International Railroad Co., por 5 años.
Torreón era un pueblo nuevo y yo tenía problemas para conseguir el material para la cocina de mi hotel. Para resolverlo empecé una granja de hortalizas, que fue la primera de ese tipo en Torreón y sus alrededores.
Mi negocio del hotel creció rápidamente y por si solo agarró fama y reputación con los trabajadores y los pasajeros del ferrocarril. Los ejecutivos del mismo empezaron a notar mi capacidad como administrador y me ofrecieron dos hoteles más del ferrocarril, uno en Sabinas y otro en Jarral, Coahuila. En 1,896 me dieron un contrato para manejar también el hotel de Piedras Negras.
Para 1,901 ya manejaba 6 hoteles del ferrocarril a través del Sistema Mexicano Internacional de Ferrocarriles. El negocio de los hoteles floreció por varios años hasta 1,911, cuando empezó a declinar a causa de la revolución mexicana.
En 1,895 me casé con una mexicana, la señorita Cristina Vega, de Tampico, Tamaulipas; con ella formé un hogar en la calle Washington en Eagle Pass, Texas, mudándonos posteriormente a Piedras Negras, ya que la mayoría de mis negocios estaba en México. Tuvimos 9 hijos, el primero nació en Eagle Pass y el resto en Piedras Negras.
En 1,904 fundé en Monclova una escuela llamada Yeu Mae para mis hijos y los hijos de otros chinos. El plan de estudios incluía el aprendizaje de chino, inglés, español, matemáticas, gramática, historia, geografía, música y educación física. La primera banda de música de metales china fue organizada con alumnos de nuestra escuela.
En 1,910, durante la celebración del centenario de la Independencia de México, fuimos invitados por la representación china para participar como parte de este evento en la ciudad de México. La banda tomó parte activa en muchos desfiles y actuó en muchos parques de la ciudad. El 22 de septiembre de ese año el Presidente don Porfirio Díaz y su esposa dieron una recepción especial para los miembros de la escuela en el castillo de Chapultepec, dándoseles un reconocimiento por su trabajo en la educación de México.
En 1,911 cuando Francisco I. Madero inició la revolución, la situación se volvió muy crítica, obligándonos a cerrar la escuela, teniendo que mandar a los estudiantes a sus casas. En ese tiempo yo tenía a 4 de mis hijos en la escuela, por lo que los mandé a nuestra casa de Piedras Negras, a fin de que continuaran sus estudios en una escuela pública de Eagle Pass. La Compañía Carbonera La Agujita me dio una concesión en 1,908 para poner una tienda general, con una sucursal en Lampacitos, Coahuila. El negocio fue excelente pero fue destruido en 1,914 por las fuerzas revolucionarias.
En junio de 1,896 dos representantes de una compañía arrocera de Beaumont, Texas, vinieron a México para ver una opción que su compañía tenía sobre tierras agrícolas en el municipio de Quintero, Estado de Tamaulipas. Encontraron que estas tierras estaban a más de 60 kilómetros de la vía del ferrocarril más cercana, por lo que buscaron una persona para que fuera a ver el lugar, hiciera un plano y un reporte de. El señor J. A. Robinson, Gerente de la Compañía Ferrocarrilera del Golfo de México, me recomendó a mi y consiguió una entrevista con ellos en Monterrey. Acepté la oferta y encontré que esta tierra era muy fértil y con las condiciones climáticas adecuadas para el cultivo del arroz. Una de las cosas que más me impresionó, era que estaba rodeada de cinco ríos, llamados Guayalejo, Sabinas, Frío, Comandante y Mante, en un radio de 20 kilómetros y con un volumen de aproximadamente 20 metros cúbicos por segundo.
Pensé en las grandes posibilidades que tenía esta parte del país para convertirse en una zona agrícola. Después de enviar el reporte a la arrocera encontré que ellos habían perdido el interés en la compra por lo lejos que estaba el ferrocarril. Posteriormente el Gobierno de Tamaulipas ofreció en venta los derechos de agua de estos 5 ríos mencionados, por lo que fui a ver a mis viejos amigos de San Buenaventura, Coahuila, entre ellos don Miguel Cárdenas, que en ese tiempo era Gobernador del Estado, con el que conseguí un financiamiento para comprar el 40 % de las tierras irrigables de la cuenca del Río Mante. Al mismo tiempo compré para mi mismo parte de los derechos de agua del Río Mante y 500 acres de tierra agrícola y contraté al ingeniero civil norteamericano J. C. Abbot para que hiciera un levantamiento del terreno, lo que le tomó tres meses para terminarlo.
El 2 de julio de 1,897 tomé un grupo de 32 chinos para trabajar en la propiedad que estaba a 50 kilómetros de la vía del ferrocarril, a la que nombré Hacienda El Cantón. Empecé a desmontar y formé 12 kilómetros de zanjas (canales) a pico y pala para traer agua del Río Mante a mis tierras. El primer cultivo que trabajé fue la caña de azúcar, el segundo el arroz. Después de 3 años empecé a importar maquinaria para hacer azúcar moreno (piloncillo) y para limpiar arroz. Según fue creciendo mi área de cultivo, crecieron también mis necesidades de irrigación, por lo que me vi en la necesidad de hacer una represa en el Río Mante de 11 pies de profundidad y 91 pies de ancho, lo que me dio suficiente agua para regar mis tierras. En un principio obtuvimos un promedio anual de 270 toneladas e piloncillo y 200 toneladas de arroz; posteriormente incrementamos la producción hasta 650 toneladas de piloncillo y 400 toneladas de arroz. Instalé una caldera de 125 caballos de fuerza para la fábrica de piloncillo y adquirí un tractor de vapor para preparar la tierra para los cultivos. El tractor que tuvimos en la hacienda El Cantón fue el primero de ese tipo en 300 kilómetros a la redonda.
Desde 1,918 a 1,926 exportamos los vegetales hacia Estados Unidos para cubrir el mercado de invierno. A pesar el clima y las tierras favorables para la huerta, nuestra hacienda tenía la desventaja de estar muy lejos de las vías del ferrocarril, lo que nos hizo desistir de continuar con las hortalizas.
En 1,912 se vino el “boom” del petróleo en Tampico, que está a 150 kilómetros de la hacienda. A raíz de esto un gran número de geólogos americanos llegaron a estudiar la hacienda y los terrenos aledaños. Una de las compañías petroleras se interesó en comprar mi propiedad y arreglaron una entrevista del Gerente de esa compañía conmigo en la hacienda. El mismo día de la cita las fuerzas de Francisco I. Madero capturaron Ciudad Juárez, Chihuahua, por lo que algunas compañías descartaron la idea de hacer inversiones en México.
Mi convicción del gran futuro de las tierras de El Mante se hizo más fuerte año tras año, lo que me hizo estar alerta para encontrar cualquier oportunidad de desarrollo. Hablé con políticos y civiles influyentes acerca de ese gran futuro sin poder encontrar a alguien que estuviera de acuerdo con mis puntos de vista. En 1,919 invité a un grupo de generales y políticos mexicanos adinerados a mi hacienda, para que pasaran unas vacaciones cortas; entre ellos estaban los gobernadores de los estados de Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila y los generales Pablo González, Gregorio Osuna Hinojosa, Francisco Munguía y otros políticos influyentes de aquellos tiempos. Un día después, en una comida informal, me dijeron que no tenían idea de la riqueza de esta parte del país, por lo que decidí darles una plática tratando de impresionar a mis huéspedes sobre el gran futuro de la región de El Mante. A pesar de mi mal español y de no ser literalmente muy elocuente, me sorprendí del interés de mis invitados por ayudarme a expresarme mejor. Traje mi colección de mapas y les expliqué con detalle como quería empezar la construcción de una fábrica de azúcar. Mis invitados se entusiasmaron con mi plan y estuvieron de acuerdo en comprar tierras para el cultivo de la caña.
En ese tiempo el 40 % de las tierras irrigables de la región de El Mante estaban a mi nombre, pero el verdadero propietario era el licenciado Miguel Cárdenas.
Le propuse a él vender las tierras y 6 meses después la región de El Mante estaba en propiedad de sus nuevos dueños, que eran los políticos y los generales que habían estado en mi hacienda.
En marzo de 1,920 fui a la Ciudad de México a visitar a mi amigo, el Presidente Venustiano Carranza para convencerlo de extender una vía del ferrocarril hasta esta región.
El Presidente estuvo de acuerdo con mi idea y me dijo que en cuanto terminaran los trabajos del ferrocarril de Cuatro Ciénegas, Coahuila, a Sierra Mojada, Chihuahua, empezaría con los que yo le pedía para esta región de El Mante.
Regresé a la hacienda El Cantón con grandes esperanzas, pero desafortunadamente el Presidente Carranza fue asesinado por sus oponentes el 20 de mayo de 1,920 y mis planes se despedazaron. No fue sino hasta 1,926 cuando vi una nueva oportunidad de desarrollo para la región de El Mante, cuando el Presidente Plutarco Elías Calles desarrolló un plan para construir presas por todo el país, para aumentar los recursos agrícolas.
Sucedió que un hijo del Presidente Calles vino a la hacienda San Rafael, del general Aarón Sáenz, que estaba a 6 millas al norte de la mía. Lo invité a comer a mi hacienda para tener la oportunidad de platicarle del futuro de la región. En ese tiempo estaba cosechando tomate para enviar a Estados Unidos y había en la hacienda un gran número de empacadores profesionales americanos trabajando en ella. Mi invitado quedó grandemente impresionado con la actividad de mi huerta.
La razón de la invitación al hijo del Presidente Calles era para que llevara noticias a su padre y al licenciado Aarón Sáenz, que era un prominente miembro del gabinete del Presidente Calles.
Unas semanas después invité al licenciado Aarón Sáenz y al general Gregorio Osuna Hinojosa a comer y en la sobremesa aproveché la ocasión para enseñarles mi colección de planos de la región, con lo que los convencí de que la región de El Mante era muy rica y con gran futuro en la agricultura. Les sugerí que le llevaran estas ideas al Presidente Calles. Yo estaba seguro de que ellos podrían convencerlo, ya que uno era miembro del gabinete y el otro un amigo cercano.
Le presté los planos al licenciado Sáenz para que los mostrara al Presidente y le dije que si él consideraba que no tenían valor, los podía destruir. Mis dos invitados quedaron pasmados y no dijeron ni palabra. El licenciado tomó los planos y al día siguiente se fueron.
Unos días después recibí un telegrama del general Osuna que me invitó encontrarlo en la estación del ferrocarril (el original no dice a que estación se refiere). Cuando llegó se veía contento de verme y me dijo que me tenía una gran sorpresa. Me contó que había estado con el Presidente Calles en su hacienda de Soledad de la Mota, Nuevo León, y le había contado sobre el futuro de desarrollo de la región. Me dijo que el Presidente Calles había recibido la idea con agrado y le pidió que lo acompañara a la Ciudad de México en los próximos días, para entrevistarse con el jefe de la Comisión Nacional de Irrigación.
El general Osuna tenía temor de no poder cubrir todos los puntos importantes sobre el desarrollo de la región, por lo que me invitó a irme con él a Monterrey, y durante todo el camino discutimos ampliamente los puntos más importantes, tomando cuidadosas notas.
Unas horas después de llegar a Monterrey, el general Osuna abordó el tren presidencial y se fue a México con el general Calles.
Regresé a la hacienda con grandes esperanzas. Exactamente diecisiete días después de dejar al general Osuna, recibí un telegrama invitándome a encontrarlo nuevamente en la estación del ferrocarril. (En el original tampoco dice en cual estación. Suponemos que se refiera a Estación Osorio, en la vía Monterrey - Tampico, ahora llamada Estación Calles).
Me encontré al general Osuna acompañado de un ingeniero de la Compañía Constructora J. G. White de Nueva Cork; me sorprendió que el ingeniero viniera a hacer un estudio de viabilidad para construir una presa en el Río Mante para irrigar la región. Al día siguiente me fui con el ingeniero para recorrer el nacimiento y los terrenos circundantes. Posteriormente me solicitó 15 trabajadores para empezar los trabajos topográficos, con lo que consideré que en ese momento se daba inicio a la construcción de la presa.
Al final de 1,927 la presa del Río Mante estaba terminada, incluyendo una red de 206 kilómetros de canales de riego para regar 110,000 acres.
Las plantaciones de caña de azúcar dieron inicio y la formación de la Compañía Azucarera también se inició. Se empezó también una línea de ferrocarril (conectando la estación antiguamente llamada Osorio y ahora llamada Calles, de la línea Tampico - Monterrey, con la vía Tampico - San Luis Potosí, a la altura de Guerrero, hoy Tamuín. Nota del traductor).
La carretera Nacional de Nuevo Laredo, Tamaulipas, a México, D. F. se empezó a construir en 1,927. La Compañía Azucarera se terminó en 1,929 con el señor Hanselman como Gerente General. Bajo su mandato se realizó la primera zafra de prueba. En ese momento se consideró que El Mante y la región era uno de los centros azucareros más importantes del país.
(Nota del Cronista Vitalicio de El Mante: Oficialmente la construcción del Ingenio del Mante se terminó en 1,930 y la primera zafra de prueba fue entre febrero y marzo de ese año).
La Compañía Azucarera generó 500 empleos y las plantaciones de daña de azúcar 5,000. Esto realmente fue un sueño que se convirtió en realidad después de 36 años de que vi por primera vez estas tierras y en ese momento tuve la certeza de que iba a ser un centro agrícola próspero.
La Compañía Azucarera del Mante trabajó eficientemente con grandes cambios año tras año, hasta que se convirtió en la fábrica más moderna y eficiente de México.
En 1,936 el Presidente Lázaro Cárdenas la expropió afectándola para convertirla en Cooperativa. La Compañía llevó el caso a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, tratando de que el Gobierno pagara a los dueños de la empresa y a los dueños de las plantaciones. El veredicto fue favorable para los propietarios y dictaminado en 1,943, obligando a regresar la fábrica o a pagar por ella. El Gobierno optó por el pago teniendo que pagar veintidós y medio millones de pesos a los propietarios. La Compañía Azucarera del Mante tuvo que pagar ocho y medio millones de pesos al banco que la había refaccionado con dinero para la instalación del ingenio y tres millones de pesos a los abogados que manejaron el caso. El resto de once millones de pesos fue dividido entre los accionistas de la Compañía Azucarera del Río Mante, conforme a las aportaciones de cada uno.
Después de los efectos de la Ley de Expropiación me quedaron solamente 106 hectáreas de tierra a mi nombre; por miedo de que me las expropiaran estas también las vendí a un general mexicano, dando por terminada la hacienda El Cantón.
Ahora vivo en mi hacienda El Limón, Tamaulipas, una pequeña propiedad de 124 acres a la orilla del Río Guayalejo. Siembro frutas tropicales y una pequeña hortaliza.
FIN
Comentario de Juan José Mata Bravo, Cronista Vitalicio de El Mante:
El señor Wong Foon Chuck, según una copia de su esquela de defunción, falleció en 1,950 en su Hacienda, que para entonces estaba completamente conurbada con el poblado El Limón, a unos 12 kilómetros al norte de Ciudad Mante, Sin embargo, existe una fotografía del señor Chuck fechada con pluma en 1,955, lo que siembra una duda acerca de la fecha real del fallecimiento. En los libros oficiales de panteones del municipio no existe referencia alguna porque el más reciente de ellos data de 1,956.
A pesar de haber sido prominente agricultor y fundador del Ingenio del Mante, de cuya Sociedad Anónima fue accionista, no dejó más riqueza que una pequeña propiedad que a últimos años habitó su hijo Rubén quien la convirtió en “trailer park” de poco éxito. Eso si: dejó numerosas amistades que aún hoy, a más de 50 años de su muerte, lo recuerdan con afecto porque fue un hombre excepcional.
Por otra parte, solicitó y obtuvo su carta de naturalización como ciudadano mexicano, la cual está firmada por puño y letra del general Porfirio Díaz, de suerte que cuando ocurrió la deportación masiva de chinos decretada por el presidente Calles, a él no le afectó porque ya era ciudadano mexicano.
Esta autobiografía fue escrita probablemente hacia 1,945, cuando el señor Check contaba con 83 años de edad. Posiblemente por ello tergiversa algunas fechas, entre ellas la de la expropiación de la Compañía Azucarera del Río Mante que ocurrió en 1,939 y no en 1,936 como él cita.
Wong Foon Chuck fue el pionero de la agricultura en gran escala y del sistema de irrigación regional, que fue el segundo que se construyó en el país. El pueblo y las autoridades de El Mante le deben un homenaje.

Wong Foon Chuck trajo el desarrollo económico a El Mante.
SINTESIS HISTORICA DE LAS
ESTACIONES DE RADIO EN EL MANTE
Por: Juan José Mata Bravo/ Cronista vitalicio de El Mante.
En casi década y media 50's y 60's de estar transmitiendo la XECM, Don Ricardo López Méndez, fundador de la XECM instituye en 1963 la segunda estación radiofónica local, la XEMY "La Cañerita" de amplitud modulada, en cuyas siglas de honor y recuerdo a su orgullosa tierra natal, Mérida Yucatán en la frecuencia de los 840 khz de AM.
Otra etapa de la radio en El Mante, daría comienzo con la fundación de la estación radiofónica XEYP el 3 de Noviembre de 1969 , la cual estaba bajo la dirección del entonces Gobernador del Estado de Tamaulipas, Don Enrique Cárdenas González. Esta emisora se transmitía desde el poblado El Limón, mpo. de El Mante, la cual se identificaba como "La Divertida" en su frecuencia de los 1390 khz de amplitud modulada.
Don Enrique Cárdenas González decide establecer su segunda emisora, igualando en cantidad a su competencia, el 20 de enero de 1973, con la estación XEXO también de amplitud modulada, que a diferencia de la anterior, ésta es ubicada en Ciudad Mante.
Finalmente el 10 de Enero de 1978 es establecida la última estación de radio por Don Ricardo López Méndez, en cuyas siglas finales plasma las iniciales de su nombre XH RLM de frecuencia modulada, siendo esta la quinta y última estación ubicada en la región.
Desde hace mas de dos décadas estas cinco estaciones de radio, se fundieron en lo que actualmente es ORGANIZACION RADIOFONICA TAMAULIPECA, grupo Mante, el cual lo conforman las estaciones de AM - XEXO, XECM, XEYP, XEMY y la estación de FM - XHRLM, bajo la administración de la licenciada Lucia Diez Piñeiro y la dirección general desde la capital del estado Ciudad Victoria, matriz de esta organización a cargo del licenciado José Angel Cárdenas del Avellano.
LA HISTORIA DE LA RADIO EN EL MANTE
Don Ricardo López Méndez "El Vate"
XECM - “Por una vida mejor en el campo de México”
De Yucatán arribó a estas tierras un ilustre hijo del Mayab, Ricardo López Méndez, "El Vate", uno de los pioneros de la señora XEW, "La voz de la América Latina desde México", Ricardo López nació el 7 de febrero de 1903 en Izmal, Yucatán y falleció el 28 de diciembre de 1989.
Hasta los veintitrés años vivió en Yucatán; luego se trasladó a la ciudad de México, para estudiar filosofía. En el Distrito Federal se desempeño como publicista, locutor, radiodifusor y escritor, escribió la poesía que lo inmortalizó "El Credo", poesía nacionalista vigente; compuso en coautoría letras para los maestros musicales Gabriel Ruiz, Gonzalo Curiel, Guty Cárdenas, Ricardo Palmerin y Esparzo Oteo.
Ricardo López Méndez, fundó la primera estación radiodifusora de Ciudad Mante: XECM, que se instaló en el mismo sitio que ocupa hasta la fecha "kilómetro 560 de la carretera nacional " México - Laredo " que se trasmitía en 1,450 kilociclos, pues antes todavía no se llama kilo hertz. Al "Vate" López Méndez, le gustaba decir que la XECM era "La primera estación de tipo rural de México" y adoptó como lema aquel que rezaba "Por una vida mejor en el campo de México".
Estableció dos cabinas en la XECM, una para los locutores y otra para los operadores, al poco tiempo esto desapareció, por una presunta incosteabilidad y los locutores se convirtieron en operadores. En una época en que los teléfonos eran bien raros en Mante, la XECM tenía uno, que se derivaba del conmutador de la Cooperativa Ingenio El Mante. Hay que decir que "El Vate" mantenía excelentes relaciones con José Ch. Ramírez, el Ingenio le proporcionaba energía eléctrica por medio de una línea especial que se tendió y de la que también se conectó el campo experimental, situado frente a la radiodifusora.
Por la XECM pasaron los más grandes artistas populares de la época. La mayoría tenía estupendo trato con López Méndez a quien conocieron cuando los días de gloria en la "W". Y siendo entonces la carretera nacional México-Laredo la vía más frecuentada, única diríamos para ir del centro del país hacia el norte. Era común que pasaran por el Mante los artistas y visitaran a su amigo "El Vate" López Méndez y claro aprovechando López Méndez su amistad lograba que gente como "Los Hermanos Martínez Gil", "Los Panchos", "El Trío Tamaulipeco de los Hermanos Samperio", "Las Hermanas Águila" y muchos mas, cantaran en programas memorables de la XECM. Esta inicio sus pruebas el 9 de Noviembre de 1952 y ahora es una estación más del grupo Organización Radiofónica Tamaulipeca, junto con sus hermanas XEXO, XEYP, XEMY y XHRLM-FM. La estación de radio en FM, lleva las siglas de su nombre XH RLM - Ricardo López Méndez.
MAS DATOS:
La XECM de amplitud modulada, cuyas últimas dos siglas significan Ciudad Mante contaba con dos plantas transmisoras, la primera que era de onda larga se utilizaba por las mañanas y se escuchaba en la región y la segunda que era de onda corta, era utilizada por las tardes y se escuchaba en distintos países de nuestro continente y se identificaba como XECMT.
MICTLANTECUHTLI; Dios de la Muerte Cultura Huasteca

MICTLANTECUHTLI; señor del inframundo o Dios de la Muerte, monolito de 2.18 metros y un peso aproximado a 500 kilos perteneciente a la cultura huasteca, localizado en una parcela del ejido Celaya del municipio de El Mante, propiedad del campesino José Gudalupe Ríos Sánchez.
La presente fotografía fue captada por el ingeniero Jean Louis Lacaille Muzquiz, y facilitada a X-ESO por Juan José Mata Bravo, cronista vitalicio de El Mante.
Este casual hallazgo durante las cotidianas faenas de labranza en el ejido Celaya, aportan datos y claras señales sobre la existencia en este lugar de más vestigios, relacionados a la cultura huasteca que se presume data de la época pre colombina.
Si se aprecian los rasgos esculpidos en la piedra, se pueden descubrir los amplios conocimientos de anatomía que poseían nuestros ancestros, incluyendo la capacidad de observación para mostrar detalles sobre la indumentaria que utilizaban.
El descubrimiento de este monolito atrajo la atención de personal especializado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quienes se encuentran trabajando en la búsqueda de otras piezas arqueológicas. - Los arqueólogos Gustavo Ramírez Castillo, Diana Paulina Radillo Rolón y Carlos Vanueth Rivera Silva, con la finalidad de preservar el sitio, están dando trámite a la desincorporación ejidal de esa franja de terreno, para ser considerada patrimonio de la nación quedando bajo resguardo oficial y evitar el saqueo.
En un profundo análisis realizado por los arqueólogos, no se pudo identificar el tipo de piedra utilizado para crear esta efigie, de lo que se está seguro, es que no pertenece a esta región, cuyas características del suelo no corresponden a la composición geológica de la piedra utilizada para la descrita escultura.
PERFIL HISTÓRICO CULTURAL DE EL MANTE
Por: Juan José Mata Bravo (Cronista Vitalicio de El Mante)
La región de lo que hoy es El Mante, fué conocida por su nombre huasteco de los "Cinco Potreros de Tamatán", palabra que ésta en lengua "Tenek" o Huasteca que significa "Lugar de canoas".
Según diversos documentos, era sumamente insalubre a causa de las inundaciones que sufrían las tierras al desbordarse los ríos regionales, principalmente el río Mante, cuyas aguas permanecían meses sin salida, dando lugar a la formación de gruesas capas de lama, que se convertían en campo propicio para la proliferación de zancudos, además de que abundaban los "tábanos", insecto cuya picadura es sumamente dolorosa. - Por ésas razones no se produjeron asentamientos humanos de colonos españoles o criollos, ya que no soportaban la insalubridad de la zona, a la que, sin embargo, reconocían como muy fértil y adecuada para diversos cultivos.
Conforme a investigaciones de varios estudiosos, en éstas tierras vivían tribus indígenas de "recolectores-cazadores", pero con el predominio de parnes, chichimecas y janámbres. - Sobre todo éstos últimos, representaban un formidable escollo para los intentos colonizadores, pues atacaban indiscriminadamente a todos los que pretendieran asentarse en cualquier punto de "Tamatán".
Refieren distintos relatos que los janámbres hostilizaban continuamente a los colonos y cuando éstos trataban de repeler los ataques, los indígenas se refugiaban entre el monte formado, entre otras, por una planta muy espinosa, llamada "choveno" o "sinvergüenza', de donde no había poder humano que los hiciera salir.
Existen por otra parte, indicios de que, desde muy temprano en la conquista de México, la región de El Mante actual fue visitada por varios misioneros agustinos, entre ellos Fray Juan de Meza, Fray Nicolás de San Paulo (de apellido Witte); Fray Comelio de Bye y Fray Antonio de Roa, quienes misionaron en sitios como el Tamezín (Tamesí, Tanchipa), y Tanguanchín; esto, según datos aportados por la doctora Patricia Osante en su obra "Orígenes del Nuevo Santander".
Pero según las evidencias disponibles, ninguno de ellos estableció alguna misión u otro asentamiento, ninguna de las fuentes consultadas da razón de ello. - Por lo tanto, los "Cinco potreros de Tamatán", que también se conocían como el "Frondoso paraje de Canoas", quedaron fuera de las fundaciones oficiales, inclusive de las escandonianas.
La mala calidad de las tierras de San Juan Bautista de Horcasitas (hoy Magiscatzin, municipio de González), fundado por José de Escandón el 11 de mayo de 1749, obligó a varios de sus colonos a incursionar hacia el lado de la Sierra de Tanchipa, incluyendo los alrededores del nacimiento del Río Mante, donde abrieron al cultivo una gran cantidad de tierras fértiles que les garantizaban excelentes cosechas de maíz, fríjol, caña de azúcar, chiles y hasta frutales, con lo que aseguraban la subsistencia y obtenían remanentes considerables para comerciar.
Así, en noviembre de 1750, estando Escandón en visita de inspección en Horcasitas, encuentra ya consumado el hecho de la apertura de estas tierras encontrándola justificada y procede a gestionar la donación de las mismas al obispo de Manila, don Manuel Antonio Rojo de la Fuente y Vieyra, quien accedió a lo solicitado por considerarlo de justicia.
Luego de los trámites y de las diligencias requeridas, Escandón ordena al capitán Juan Antonio de Barberena tomar posesión de las tierras de los "Cinco Potreros de Tamatán", lo que según testimonio del propio Barberena ocurre el ocho de marzo de 1764, levantándose la lista oficial de los colonos mercedados, pertenecientes a las parcialidades de indios huastecos y olives que habitaban en Horcasitas. - Miguel Velázquez y Ausencio Hemández representaban a los primeros y Andrés Gómez a los segundos. Treinta cinco colonos fueron ubicados en las inmediaciones del nacimiento del Río Mante y sesenta y seis más desde El Abra hasta Tanchipa.
Con base en éstos datos, algunas personas consideran ésta fecha y a éstos colonos como los fundadores de lo que se conocía como "Frondoso Paraje de Canoas", más tarde "Rancho Canoas", posteriormente Villa Juárez y actualmente Ciudad Mante.
Sin embargo, debemos reconocer que un reparto de tierras no significa necesariamente, la fundación de un poblado y, en ese sentido, la actual Ciudad Mante no tiene una fecha precisa de fundación.
TEXTO ADICIONAL DEL MISMO AUTOR:
La congregación de Palcuay, enclavada en la sierra de las Cucharas y que antiguamente correspondiera al municipio de Magiscatzin, fue elevada al rango de villa en el año de 1860 con el nombre de Quintero, en honor del coronel Manuel M. Quintero, ésta fue cabecera municipal hasta el 19 de abril de 1921, fecha en que perdió su rango por el decreto Núm. 13 del Congreso del Estado, bajo el gobierno del general Cesar López de Lara.
Una nueva cabecera municipal, con el nombre de Villa de Juárez, se instaló en la antigua congregación de Canoas, a donde se trasladaron los poderes que estaban en Quintero. - El nuevo nombre se le dio en honor al Benemérito de las Américas, Benito Juárez.
Por decreto Núm. 116 del H. Congreso del Estado, promulgado por el gobernador Marte R. Gómez, a partir del 28 de octubre de 1937 Villa Juárez fue elevada a la categoría de ciudad con su nombre actual, Ciudad Mante.
ORIGEN DEL NOMBRE "MANTE"
El señor Hipólito Avilés, vecino e investigador radicado en Ciudad Mante, sostiene que la palabra "mante" procede del náhuatl y que está compuesta por tres vocablos de ese idioma. "man", "atl" y "tetl", que significan "lugar de", "agua" y "piedra", por lo que unidos significarían "lugar del agua en la piedra" o "donde brota el agua de la piedra", en clara alusión al nacimiento del Río Mante, pues allí surge el agua de la roca de la Sierra de Cucharas.
Unicamente que para desmentir lo anterior, tenemos que recordar que en esta región jamás habitaron los indígenas náhuatls, y, en cambio, está plenamente probado que las tribus que vivían aquí eran huastecas, esto es, una rama de los mayas y que el lenguaje que utilizaban era el "tének" o "huasteco", pero no el náhuatl.
Conforme a consultas con diversos eruditos que han profundizado en el estudio del "tének", se sabe que la palabra "mante" es de ése orígen y que se forma con dos raíces que son: "man", que significa "amarillo" y "te", que significa "palo" o "árbol".
Salta a la vista que se refiere al árbol del mismo nombre, cuyo fruto, cuando madura, es de un amarillo intenso que llega a dar ese color a la fronda del árbol viéndose amarillo a la distancia.
Por otra parte, es claro que es el árbol el que le da su nombre al río, más tarde al Ingenio y luego a Ciudad Mante.
Si la versión del señor Avilés fuera cierta, solo se llamaría así al río, pero no el árbol, pues este "no brota del agua entre la piedra".
Así pues, debemos aceptar como correcta la nominación de "Mante" a partir del árbol del mismo nombre, de la familia de las zapotáceas.
"Mante", entonces, significa "palo (o árbol) amarillo".
QUINTERO CONDENADA AL ABANDONO
Por: Jesús Avila Murillo/www.mantex-eso.com
De acuerdo a los datos aportados por investigadores históricos; hace 71 años que la Villa de Quintero perdió su rango, al ser trasladados sus poderes a Congregación Canoas, fundado así Villa Juárez hoy Ciudad Mante, Tamaulipas.
Lo importante de ese tiempo transcurrido es que; mientras la naciente Villa Juárez crece demográficamente con notable desarrollo económico, político y social, la antigua cabecera municipal de Villa Quintero se queda rezagada, padeciendo sus habitantes los efectos de condenable abandono y olvido.
De Villa, Quintero pasó a ser una anodina Congregación perteneciente al municipio de El Mante. - Con una población actual de poco más de 2000 habitantes, esta comunidad (cuna de El Mante), carece de los servicios de drenaje sanitario, de calles pavimentadas, de asistencia en el renglón de salud, de seguridad y limpieza pública.
Las familias que residen en Congregación Quintero, si bien es cierto cuentan con un deficiente servicio de agua clorada domiciliaria, para el consumo humano deben comprar agua purificada. - En este paraje rural de El Mante, predomina el uso de las letrinas por carecer de la red de drenaje sanitario, el 98% de sus calles son de tierra y están plagadas de maleza e intransitables, abundan los establecimientos dedicados a la venta de bebidas embriagantes, se cuenta con una sola vía de comunicación terrestre que sirve de acceso, es precario el servicio de alumbrado público, incluso, el patrimonio familiar es incierto al carecer de la escritura de propiedad de los predios que habitan o mantienen en posesión sus moradores.
En resumen; Congregación Quintero es la tierra de los olvidados, porque a pesar de su cercanía con la cabecera municipal de El Mante, y de la importancia de su existencia, no figura en los programas oficiales de desarrollo urbano. |